Corea del Norte halla nuevos obstáculos para sobrevivir casi aislada del mundo. Su histórico protector y vecino, China, se cansa de darle respaldo. El presidente Xi Jinping no está dispuesto a mantener abierto el grifo de la economía ante los caprichos del joven dictador Kim Jong-Un.
La última decisión del régimen de Pyongyang ante la asfixia que sufre el país es la de prohibir la circulación de motocicletas por la falta de combustible, que importane esencialmente de China, según informa el diario «The New York Times».
El avance en el uso de este tipo de vehículos, llegado con décadas de retraso si lo comparamos a otros países de la región, supone un pequeño símbolo de estatus en el monolítico estado y, además, funciona como una pequeña rendija para algunos ciudadanos que las emplean como taxis en un país donde «la mayoría marcha todavía a pie», señala el periódico estadounidense, que cita a dos páginas que, desde Corea del Sur informan sobre la Corea del Norte.
Para defenderse de las nuevas medidas restrictivas algunos se apoyan en los militares o en los miembros del aparato del régimen, que acaban, en una especie de efecto bumerán, beneficiándose de la corrupción que crece en torno a las medidas que ellos mismos dictan.
En todo caso, el cerrojazo informativo impide confirmar de manera directa la noticia, ya que la agencia oficial de Pyongyang guarda silencio al respecto, añade «The New York Times».
Fuente: ABC.es
