Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana/ 15-8-2014
En la mañana del 13 de agosto, en festejo
público por el cumpleaños de Fidel Castro --extrañamente asociado al
de Hugo Chávez-- los policías que guardaban el orden descolgaron las
piñatas y arrojaron su contenido al público, con la intensión de
evitar un tumulto peligroso, según vecinos.
Ocurrió en el habanero Parque de Santos Suárez, adonde las
autoridades citaron a los niños del vecindario y les colgaron diez
piñatas y dos grandes retratos: uno de Fidel Castro y otro de Chávez.
Funcionarios de los Comités de Defensa de la Revolución --organización de vecinos con fines de delación-- citaron la víspera para esta fiesta infantil por los cumpleaños 88 de Castro (13 de agosto) y 60 del difunto presidente Hugo Chávez (28 de julio).
Y solicitaron a los vecinos donativos de libretas y lápices para las piñatas. Otros organismos levantaron quioscos para la venta de golosinas y uno para vender... picadillo y jamonada --ambos de calidad infame pero muy solicitados.
Los vecinos ni quisieron ni pudieron contribuir, pero atraídos por la perspectiva de piñatas, regalos y venta de artículos se concentraron en una multitud de doscientas a trescientas personas que hicieron peligrosa la ruptura de las piñatas.
A las diez piñatas de cartón las colgaron de un cordel, pero previstas únicamente para los niños como es de razón al organizar el momento de romperlas se aglomeraron en torno gran número de jóvenes y adultos.
Quienes se negaron a apartarse de los pequeños pese a las
exhortaciones de las autoridades organizadoras y de cinco policías, cuyos esfuerzos fracasaron.
Finalmente, los policías descolgaron las piñatas, se apartaron con ellas en brazos hacia distintos puntos del parque logrando así dividir a la multitud y arrojaron a boleo en todas direcciones su contenido de caramelos.
Muchas madres no permitieron a sus pequeños acercarse a las piñatas por temor a que fueran atropellados por los adultos.
Entre el público que se mantuvo al margen hubo comentarios sobre el desorden, y extrañeza por el festejo del cumpleaños de Fidel Castro--que calificaron de "raro", "nunca visto"-- y por la importada e impostada asociación del culto a la personalidad de Chávez al culto a la personalidad de Castro I.
Novedades del raulato: Inventó fiestas infantiles públicas adulatorias del "hermano gobierno bolivariano" --quien paga la supervivencia de "la revolución cubana"-- la escasez hace imposible piñatas sin desorden público...y los policías desobedecidos sustituyen a los payasos de
cumpleaños.
