La última fase del juicio al exlíder serbobosnio Radovan Karadzic en el Tribunal Penal para la Antigua Yugoslavia (TPIY) ha comenzado este lunes con los alegatos finales de la Fiscalía, que ya ha adelantado que pide que el acusado sea condenado a cadena perpetua por crímenes de guerra y lesa humanidad.
«Hoy podemos decir que el ataque fue directo y deliberado contra la comunidad musulmana», ha señalado la Fiscalía en sus comentarios iniciales.
Karadzic está acusado de cometer crímenes de guerra y lesa humanidad en la guerra de Bosnia (1992-1995), como la matanza de Srebrenica, en la que fueron asesinados unos 8.000 varones musulmanes de diferentes edades, o el asedio a Sarajevo, en el que murieron 12.000 civiles.
«A la luz de la criminalidad que se incluye en cada uno de los componentes de este caso y de la poderosa posición de Karadzic, si la Cámara lo halla responsable de una parte sustancial de los delitos, la única sentencia apropiada sería la cadena perpetua», dice un documento elaborado por la Fiscalía y hecho público el pasado viernes pero que lleva fecha de finales de agosto.
Tras iniciar este lunes la presentación de sus argumentos finales los fiscales, está previsto que Karadzic, que decidió defenderse a sí mismo, responda el miércoles. A continuación los jueces se retirarán para decidir el veredicto y una sentencia, que podría tardar meses en darse a conocer.
El exgeneral fue capturado el 21 de julio de 2008 cerca de Belgradodoce años después de que el TPIY ordenara su detención, y pocos días después fue trasladado a La Haya.
Durante su juicio, Karadzic ha intentado probar que la matanza de Srebrenica fue responsabilidad del exlíder militar serbobosnio Ratko Mladic (que también juzga el mismo tribunal) y no suya.
Igualmente ha señalado que hasta su llegada a La Haya para ser juzgado por el TPIY no supo nada del genocidio de Srebrenica, y aseguró que durante su mandato no tuvo «indicios de un simple abuso o un simple asesinato» en ese enclave bajo protección de la ONU, y que en el momento del genocidio contaba con 400 «cascos azules» holandeses.
Creado en 1995 por el Consejo de Seguridad de la ONU, el TPIY ha imputado a un total de 161 personas, en su mayoría serbios. La guerra de Bosnia, que comenzó en 1992 tras la desintegración de la antigua Yugoslavia y se prolongó durante tres años, causó unos 100.000 muertos y más de dos millones de desplazados, según datos de la ONU.
Fuente: Europa Press/ABC.es
