Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Los jugadores cubanos eran una rareza en el béisbol estadounidense hasta hace pocos años a causa de las divisiones entre EE.UU. y Cuba.
Recientemente, varios han llegado y triunfado, pero su éxito esconde un lado sórdido.
Un creciente número de investigaciones en EE.UU. ha revelado que algunas de las superestrellas cubanas que sobresalen en las Grandes Ligas, la máxima competición estadounidense, fueron víctimas de trata en operaciones millonarias.
Por ejemplo, Yasiel Puig, quien hoy juega con Los Angeles Dodgers, dejó Cuba con 21 años en junio de 2012 en una lancha con destino Isla Mujeres, cerca de Cancún, México.
Sus traficantes podrían haberse embolsado hasta US$3 millones, como parte del contrato de $42 millones que Puig firmó con los Dodgers, de acuerdo con la investigación en marcha en una corte federal de Miami.
Mientras se negociaba el contrato, Puig recibió amenazas y fue retenido en un motel, según el relato del periodista Jesse Katz, en Los Angeles Magazine.
En octubre de ese año, el cuerpo de uno de los cabecillas de la operación fue hallado con 13 disparos de bala junto a una carretera en una zona residencial de clase alta en Cancún.
De acuerdo con el artículo de Katz, los investigados en Miami podrían tener lazos con el grupo criminal mexicano Los Zetas.
Como Puig, parte de la veintena de los peloteros cubanos jugando en EE.UU. podría haber sido víctimas de trata.
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Actualmente hay varias investigaciones abiertas por las autoridades estadounidenses, pero los propios peloteros cubanos han guardado silencio en la mayoría de los casos.
Muchos de estos jugadores temen sufrir represalias, ya que deben pagar a las mafias que los trajeron a EE.UU., según le dijo a BBC Mundo Joe Kehoskie, un agente de beisbolistas que ahora trabaja como consultor.
Kehoskie conoció de cerca este tráfico ilícito ya que cuando era agente recibió él mismo llamadas de los propios traficantes que le ofrecieron representar a varios de los jugadores.
El exagente de beisbolistas le dijo a BBC Mundo que hasta los 90 y principios de la década pasada, lo común era que los deportistas cubanos desertaran cuando el equipo nacional visitaba un tercer país.