Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por: Mukti Jain Campion
En el mundo occidental la esvástica es sinónimo del fascismo, pero el símbolo se remonta miles de años y ha representado buena fortuna en casi todas las culturas del mundo. A medida que se tiene más evidencia de su pasado pre nazi en Europa, ¿podrá este antiguo emblema librarse de su asociación con el mal?
En la arcaica lengua del sánscrito, la esvástica significa "bienestar". El símbolo ha sido utilizado en el hinduismo, budismo y jainismo y se presume que sea de origen indio.
Inspiró a los primeros viajeoros occidentales en Asia, por sus antiguas y positivas asociaciones, y lo empezaron a utilizar en sus tierras. Para principios del siglo XX, la esvástica estaba de moda como un benigno símbolo de buena suerte.
En su libro La Esvástica: ¿símbolo irredimible?, Steven Heller, un escritor estadounidense que se especializa en diseño gráfico, muestra cómo el emblema fue adoptado con entusiasmo en Occidente como figura arquitectónica, en la publicidad y en el diseño de productos.

"Coca-cola lo la utilizó. Carlsberg la puso en sus botellas de cerveza. Los Boy Scouts la usaron y su contraparte femenina, el Club de Niñas de América, bautizó su revista Esvástica. Inclusive mandaban insignias de esvásticas a sus jóvenes lectores como premio por vender copias de la revista", expresó Heller.
También fue adoptada por unidades militares de Estados Unidos durante la Primera Guerra Mundial y podía verse estampada en los aviones de la Real Fuerza Aérea hasta 1939. La mayoría de estos usos benignos del emblema llegaron a su fin en los años 30, con el ascenso de los nazis en Alemania.
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El uso de la esvástica por los nazis proviene del trabajo de académicos alemanes del siglo XIX quienes, al traducir antiguos textos indios, se dieron cuenta de las similitudes entre su propio idioma y el sánscrito.
Concluyeron que los indios y los alemanes tuvieron que tener ancestros comunes y se imaginaron una raza de guerreros blancos que llamaron arios.
La idea echó raíces entre grupos nacionalistas antisemitas que se apropiaron de la esvástica como un símbolo ario para impulsar la idea de la existencia de un antiguo linaje de los pueblos germanos.
La cruz negra y angulada (Hakenkreuz, en alemán) sobre el característico círculo blanco y fondo rojo de la bandera nazi se convertiría en el símbolo más odiado del siglo XX, vinculado inextricablemente a las atrocidades perpetradas por el Tercer Reich.
"Para el pueblo judío la esvástica es un símbolo de temor, supresión y exterminación. Es un símbolo que jamás podrán cambiar", manifestó el sobreviviente del Holocausto de 93 años, Freddie Knoller. "Si colocan esvásticas en lápidas o sinagogas, nos llena de pavor. Definitivamente no puede suceder otra vez".