Los combatientes kurdos en la ciudad siria de Kobani emplean las tácticas de los defensores de Stalingrado para repeler los ataques de los terroristas del Estado Islámico, informó el miércoles el portal turco Haberturk.
Los islamistas de la agrupación Estado Islámico ya llevan tres semanas atacando la ciudad de Kobani, uno de los principales centros de la administración autónoma kurda. Cerca de 200.000 civiles huyeron de esta ciudad hacia la vecina Turquía. Solo 1.500 defensores se han quedado en la ciudad, incluyendo guerrilleros de la agrupación turca Partido de los Trabajadores de Kurdistán y voluntarios de Siria y Turquía. Declararon que "van a defender la ciudad hasta el último soldado, como los defensores de Estalingrado".
Las milicias de Kobani no tienen el armamento moderno necesario y se ven obligados a librar una guerra de guerrillas.
Entre las tácticas kurdas, están enfrentarse a tanques usando granadas de mano o izar la bandera del Estado Islámico en distintas posiciones para así engañar a la artillería terrorista.
Los representantes de partidos políticos kurdos de Turquía, e incluso el líder de Partido de la Unión Democrática de Siria, Salih Muslim Muhammad, le solicitaron al gobierno de Ankara abrir un corredor para la entrega de armamento a las milicias kurdas de Iraq en su lucha contra el Estado Islámico.
El Estado Islámico pretende exterminar al pueblo kurdo >>
Turquía, por su parte, intenta mantener la neutralidad en el conflicto, lo que ha provocado críticas de los kurdos en varios países. Los kurdos en Turquía ya llevan varios días protestando contra lo que ellos califican de inacción por parte de Ankara ante el conflicto sirio.
La agrupación terrorista Estado Islámico ha tomado el control de unas 100 poblaciones en los alrededores de la ciudad de Kobani, una de las mayores en la autonomía kurda en Siria.
En junio pasado, el EI, que había concentrado sus operaciones en Siria, lanzó una ofensiva contra los territorios del norte y el oeste de Irak, donde se le unieron extremistas suníes, exmilitares del ejército de Sadam Husein y pequeños grupos terroristas.
El EI proclamó ese mismo mes un "califato" que se extiende desde Alepo, en el norte de Siria, hasta la provincia de Diyala, en el este de Irak, donde llevó a cabo una serie de ejecuciones ejemplares, incluidas las decapitaciones de rehenes.
Las posiciones del EI en Irak y Siria son actualmente blanco de los ataques realizados por una coalición internacional liderada por Estados Unidos.
Fuente: Ria Novosti.
/http%3A%2F%2Fsp.ria.ru%2Fimages%2F16133%2F47%2F161334726.png)