Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El gobierno cubano dice que el costo del embargo sobre su economía es astronómico: unos US$117.000 millones.
28-10-2014
Con una abrumadora mayoría, la Asamblea General de Naciones Unidas pidió este martes que se levante el embargo estadounidense contra Cuba.
Es la vigésimotercera vez consecutiva que la Asamblea realiza esa petición, que contó con el apoyo de 188 de los 193 miembros de Naciones Unidas.
Sólo Estados Unidos e Israel votaron en contra, mientras tres países (Micronesia, Palau e Islas Marshall) se abstuvieron de dar su visto bueno.
Según explica el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Thomas Sparrow, el voto de Naciones Unidas es considerado ampliamente simbólico, aunque se da en momentos en que hay voces importantes en Estados Unidos que están pidiendo que se elimine esa política que fue anunciada el 19 de octubre de 1960 y ha marcado las relaciones bilaterales desde entonces.
"Hay un consenso político creciente según el cual el embargo como política no tiene más sentido, y se trata de un consenso muy amplio que incluye a cubanoestadounidenses moderados e incluso algunos moderadamente conservadores que históricamente lo apoyaron", le dice a BBC Mundo William LeoGrande, coautor de un libro publicado recientemente sobre los diálogos secretos entre Estados Unidos y Cuba.

Ese giro ha sido apoyado por políticos de peso como la exsecretaria de Estado, exsenadora y exprimera dama, Hillary Clinton, quien argumentó en su biografía Hard Choices y en entrevistas que las restricciones no responden a los intereses estadounidenses actuales ni a promover el cambio en la isla caribeña.
En mayo, además, 44 ex altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos, empresarios e intelectuales enviaron una carta abierta al presidente Barack Obama pidiéndole que suavice su política hacia Cuba.
A nivel económico también ha habido cambios notorios, como la primera visita a Cuba en 15 años de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, que ocurrió en mayo y envió una señal sobre los intereses comerciales que podrían abrirse si se pone fin al embargo.

Y en la prensa el tema también ha recibido atención, en especial del diarioThe New York Times.
El periódico publicó varios editoriales en inglés y en español en los que aboga por la eliminación del embargo, con el argumento de que ha habido cambios significativos tanto en Cuba como en Estados Unidos que llevan a que sea políticamente posible establecer relaciones diplomáticas y desmantelar las restricciones.
Esto contrasta con la opinión de The Washington Post, que se preguntó este mes si una relajación mayor del embargo es necesaria en este momento y agregó que eliminarlo por completo "premiaría y ratificaría la intransigencia" de los hermanos Fidel y Raúl Castro.
Las voces de peso que están abogando por el fin del embargo pueden ayudar a abonar el terreno para una eventual decisión, pero donde realmente está la clave es en el gobierno y el Congreso en Washington.

El embargo, por ser una ley, sólo puede ser retirado en su totalidad por una decisión en el Capitolio, donde hay un grupo de férreos defensores de esta medida histórica.
En particular, dos pesos pesados en el Senado que defienden el embargo son Robert Menéndez, de Nueva Jersey, y Marco Rubio, de Florida.