Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Este miércoles hace exactamente cinco años fue arrestado en Cuba el subcontratista gubernamental estadounidense Alan Gross, una saga que hoy es una traba fundamental para que Estados Unidos y Cuba puedan mejorar sus relaciones bilaterales.
Gross, que tiene 65 años, fue arrestado en diciembre de 2009 cuando trabajaba en un programa financiado por Usaid, la agencia gubernamental de desarrollo internacional de Estados Unidos, que, asegura, pretendía instalar acceso a internet a la comunidad judía cubana.
En 2011 fue condenado a 15 años de prisión por lo que el gobierno cubano considera fue su participación en "un programa subversivo financiado por el gobierno de Estados Unidos".
Este martes, un comunicado firmado por Marie Harf, una vocera del Departamento de Estado en Washington, señaló sobre el particular que es "gravemente decepcionante, especialmente dado su objetivo declarado de ofrecer a los cubanos acceso a internet, que el gobierno cubano no haya permitido al señor Gross regresar a su familia, donde pertenece".
Washington ha reiterado que la liberación de Gross es "una prioridad clave", pero se ha negado a vincularla a un posible intercambio con tres agentes de inteligencia cubanos condenados en Estados Unidos por espionaje.
Estos tres agentes presos en Estados Unidos, junto con otros dos ya liberados, fueron condenados en 2001 por ser parte de una red clandestina, conocida como la "Red Avispa", encargada de espiar a la comunidad cubana en el exilio en el sur de Florida.
Según explica el corresponsal de BBC Mundo en Washington, Thomas Sparrow, el gobierno de Estados Unidos no ve una "equivalencia" entre los dos casos y por ello no considera esta salida.
Sparrow agrega que esto contrasta con la postura de influyentes voces en el país que están abogando por un canje y presionando para que se den más pasos para liberar a Gross.

El diario The New York Times, por ejemplo, publicó recientemente una serie de editoriales bilingües en los que enfatizó en la necesidad de que se produzca el intercambio.
El periódico explica que esta es la única "manera viable" para que Gross, cuyo estado de salud es delicado, pueda salir de la cárcel.

"Un canje podría abrir el camino para reanudar lazos diplomáticos, lo cual permitiría que Estados Unidos tuviera mayores oportunidades de fomentar cambios positivos en la isla mediante la expansión de comercio, turismo y mayor contacto entre cubanos y norteamericanos", enfatiza en su editorial del 2 de noviembre.
"De lo contrario, se perpetuará la enemistad que ha reinado durante más de 50 años, continuando así un ciclo de desconfianza y actos de sabotaje por ambos lados".
Poco después de esa publicación, dos senadores estadounidenses, el demócrata Tom Udall y el republicano Jeff Flake, ambos del Comité de Relaciones Exteriores de esa cámara, visitaron a Gross en su lugar de detención en Cuba y aumentaron la presión para que sea liberado.
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En una rueda de prensa posterior, Flake dijo que cree que la liberación está "más cerca", en parte "por lo que el mismo Alan Gross ha dicho. Esto se terminará de un modo o de otro".
Según su familia y su abogado, Gross, cuya salud está delicada, prometió no pasar su próximo cumpleaños en la prisión, en mayo, y amenazó con quitarse la vida.
Flake agregó que "ya llevamos cinco años y creo que cualquier beneficio que el gobierno cubano haya visto (al retenerlo) tiene que haberse evaporado a esta altura".
Sin embargo, no hay claridad sobre si vaya a haber un avance público concreto desde el punto de vista oficial.

Marie Harf, la portavoz del Departamento de Estado, dijo este martes también que su liberación sigue siendo una "prioridad clave" para Estados Unidos y explicó que "no habrá suficiente progreso hasta que esté en casa".
Acto seguido, sin embargo, resaltó que su permanencia en la cárcel "representa un impedimento significativo para una relación bilateral más constructiva".
Washington quiere que Cuba libere "inmediatamente" a Gross, pero Cuba quiere que se consideren "sus preocupaciones humanitarias" sobre los tres agentes, como dijo en abril el ministerio de Relaciones Exteriores de la isla.
Y esta semana, Mariela Castro, hija del presidente Raúl Castro, le dijo a la BBC que "si Alan Gross todavía está en Cuba es porque Obama no ha tomado los pasos necesarios para devolver a nuestros tres camaradas".
"Si lo hace, Gross inmediatamente regresará a Estados Unidos".
Por el momento, todo parece indicar que Alan Gross pasará su quinto aniversario en la cárcel sin que Washington y La Habana se pongan de acuerdo sobre los pasos necesarios para liberarlo.
Fuente: BBC MUNDO.