El lobby empresarial presionará para lograr potenciar los negocios.
Por: FRANK LÓPEZ BALLESTEROS
26-12-2014
El comercio advierte con influir en la dinámica del Congreso de EEUU a la hora de canalizar las relaciones con Cuba, a pesar de que el sector más radical del legislativo mantiene la bandera de que impedirá a toda costa que los cambios hacia la isla se concreten.
El presidente estadounidense, Barack Obama, cuenta con el respaldo de la gran mayoría de los legisladores de su partido, el demócrata, y hasta un sector de la oposición republicana le ha endosado apoyo a su estrategia de normalizar las relaciones diplomáticas con el régimen de Raúl Castro.
En 2015, el poderoso lobby empresarial estadounidense hará su parte al momento de presionar a los legisladores para lograr potenciar los negocios del sector que representan un elemento en la política de ese país que ha demostrado lograr los objetivos que se propone.
En enero el Congreso estadounidense estará bajo mayoría republicana, donde figuras como el senador por Florida, Marco Rubio, de padres cubanos, o el líder de ese partido en el Senado, Mitch McConnell, prometieron hacer lo posible para frustrar a Obama.
Tres áreas de prioridad
El agrícola, tecnológico y de remesas eran tres sectores clave de EEUU que desde hace ochos años presionaban a Washington para que la postura ante La Habana fuera revisada.
Precisamente encaminado a "empoderar" al sector privado cubano, Obama aprobó medidas que beneficiarán a estas tres industrias.
A las empresas se les permitirá exportar productos agrícolas, equipos de construcción y equipo de telecomunicaciones, y las instituciones financieras podrán abrir cuentas en los bancos locales.
Una docena de estados agrícolas están ansiosos por incrementar las exportaciones de alimentos a la isla, donde solo en 2013 la venta de pollo y carne superó los $150 millones.
Illinois, Indiana, Iowa, Michigan, Minnesota, Ohio, Wisconsin, Dakota del Norte, Dakota del Sur, Kansas, Missouri y Nebraska, -la mayoría de ellos bajo órbita republicana en el Congreso y con gobernadores de ese partido-, son los estados que mantienen mayor contacto comercial con Cuba, y que a partir de 2015 se podrán beneficiar del "deshielo".
Tomas Bilbao, del Cuba Study Group, recuerda que un sector empresarial cubanoamericano, demócrata como republicano, presionó por una flexibilización del embargo e incluso su levantamiento, "por lo que estaremos en presencia a partir de ahora de una batalla por comercio y exportaciones donde seguro muchas posturas políticas cambiarán".
Julia Sweig, directora de Estudios de América Latina en el Consejo de Relaciones Exteriores, explicaba que "aún es muy pronto para hablar de un fin del embargo", pero que las medidas tomadas trazan el camino.
La prensa estadounidense es un reflejo de las divisiones que aún sigue generando Cuba 60 años después del triunfo de la revolución. Si bien The New York Times estuvo abogando en los últimos seis meses por un fin del embargo y cambio de postura, otros diarios como The Washington Post o USA Today, mantuvieron una postura discordante sobre este tema.
En los 18 meses de negociaciones secretas con Cuba, Obama contó con el respaldo de legisladores demócratas y republicanos de mucha influencia en el Congreso, que a partir de ahora pueden abrirle terreno donde haya mayores tensiones.
El sector más liberal de EEUU se dedica en estos días a examinar la realidad cubana y ver qué hay en el terreno, mientras otro más conservador, pero también atento a los negocios, quiere escuchar todos los puntos de vista.
Mientras, Cuba sigue concentrada en atraer negocios, buscar créditos y esperar que los subsidios de Venezuela continúen fluyendo hasta que el maná de inversiones de EEUU toque las puertas de la isla.
Fuente: El Universal