El régimen suspendió el 31 de octubre pasado el juicio contra Garro, Muñoz y Hernández, para quienes la Fiscalía pedía 10, 14 y 11 años de cárcel, respectivamente. Los disidentes estaban acusados de “atentado, desorden público y asesinato en grado de tentativa”.
Sonia Garro, Ramón Alejandro Muñoz y Eugenio Hernández fueron detenidos en marzo de 2012 en un violento operativo en el que las autoridades emplearon tropas especiales y balas de goma. La Dama de Blanco resultó herida en una pierna.En los dos años que llevaban en prisión, tanto Garro como su esposo han sido víctimas de golpizas y otros castigos por parte de las autoridades y reos comunes incitados por estas. Ambos han pasado por celdas de aislamiento.
Activistas, exiliados, congresistas estadounidenses y familiares habían llevado a cabo campañas en reiteradas ocasiones, para que los tres activistas fueran puestos en libertad.
Fuente: http://iclep.org