«Antes los regímenes autoritarios se instauraban contra la Constitución y perseguían la libertad de expresión; ahora gobiernos supuestamente democráticos lo hacen legalmente, con las leyes que ellos mismos aprueban». Miguel Henrique Otero, propietario y editor del diario venezolano «El Nacional», describió así en Washington, ante periodistas extranjeros, la adversa situación que sufre el periodismo en Venezuela y otros países latinoamericanos. A su lado,Carlos Pérez Barriga, dueño y editor del ecuatoriano «El Universo», añadió que esos gobernantes que buscan laminar el derecho a la información no lo hacen solo mediante leyes específicas, «sino a través de muy diversos instrumentos, con el uso abusivo de las agencias tributarias o las inspecciones».
El editor de «El Universo» denunció que la polémica ley de comunicación impulsada por presidente Rafael Correa ha establecidotribunales especiales para la prensa, ha pasado la responsabilidad de los artículos publicados a toda la dirección del diario y a su propietario, y ha fijado elevadas multas. Además, a partir de enero en las instalaciones del medio habrá un defensor del lector puesto por el Gobierno. «Vamos a ver cómo se desarrolla eso de tener alguien del Gobierno en el periódico», dijo, aventurando nuevos conflictos.
Por su parte, el editor de «El Nacional», único gran diario que en Venezuela no ha pasado a manos chavistas, se refirió especialmente alproblema que tienen los periódicos no oficialistas para obtener papel para imprimir. Otero indicó que «El Nacional» no obtiene permiso para importar papel desde hace ya muchos meses y que el diario puede salir cada día gracias en parte a las bovinas que le envían otros periódicos de Latinoamérica.
«La denuncia internacional es muy importante», advirtió Otero, justificando la conveniencia del acto en el Club Nacional de Prensa de Washington, organizado por el Centro par la Democracia y el Desarrollo de las Américas. «Nuestros gobiernos dependen en muchas cosas de un mundo global, y es importante que la denuncia del carácter autoritario de esos gobiernos se haga internacionalmente».
Como muestra de la influencia que puede tener la presión internacional para la mejora de las difíciles circunstancias de la libertad de expresión en Ecuador, Pérez Barriga recordó cómo Correa dio marcha atrás en su persecución judicial de «El Universo» debido a las protestas en el extranjero. «A nuestros gobiernos», dijo, «les preocupa lo que se dice fuera, especialmente en Europa».
Fuente: ABC.es
