El Gobierno analiza medidas económicas, tomando en cuenta la crisis de sus aliados
Por: FRANK LÓPEZ BALLESTEROS
6-12-2014
Cuba tiene un objetivo estratégico en este momento: evitar que las crisis que atraviesan sus aliados internacionales arriesgue la estabilidad del régimen, por lo que se apresta a mantener el ritmo de las reformas económicas sin que se traduzca en ceder poder político.
En este caso, el pulso con Estados Unidos sigue siendo esencial para la agenda, conforme las medidas unilaterales por parte de la Casa Blanca podrían desmontar las estrategias de control de La Habana, sugiere Tomás Bilbao, miembro del Cuba Study Group, un Think Tank con sede en Washington.
El escenario es complejo para el presidente cubano Raúl Castro. Venezuela, el mayor socio comercial de la isla, se acerca a la recesión, como estima la Cepal, y la sucesiva caída de los precios del petróleo en las últimas semanas, sumado a problemas de refinación de crudo, amenazan los millonarios contratos bilaterales.
Rusia, que también sufre por el derrumbe del crudo, navega en un río de sanciones occidentales que ha tumbado el precio del rublo hasta 60% frente al dólar, lo que afectaría la asistencia de Moscú a la isla.
En el caso de la represión hacia la disidencia interna, la cifra de detenidos por delitos políticos de septiembre a noviembre de 2014 disminuyó en comparación a 2013, pero en los primeros ocho meses del año los arrestos superaron hasta en 100% a los doce meses pasados.
"Cuba se enfrenta a retos mucho más grandes que en 2014 dado el fracaso de la ley de Inversión Extranjera, un retroceso en algunas de sus medidas económicas, y la gran preocupación por los problemas en Venezuela", destaca Bilbao.
En este sentido, la Asamblea Nacional cubana centrará su próximo pleno ordinario, el 19 de diciembre, en temas netamente económicos, con una agenda que prevé repasar la marcha de las reformas para "actualizar" el socialismo -que comenzaron en 2009-, como la nueva ley de Inversión Extranjera y el presupuesto de 2015.
La "actualización" del agotado modelo económico ha sido insuficiente y tímido para reflotar el país. No obstante, ya el 27% de pequeños servicios son gestionados por el sector privado y hay 470 mil trabajadores por cuenta propia.
Enfocado en esto Castro espera que en 2015 las negociaciones con la Unión Europea (UE) para sustituir la Posición Común de 2003, que condiciona el acercamiento entre Bruselas y La Habana al desarrollo democrático en la isla, concluya en un acuerdo de cooperación más flexible que despeje el camino para más inversiones.
"Para Cuba no es una prioridad la relación diplomática con la UE como sí la inversión en sectores estratégico, de la misma manera que con EEUU tampoco lo es", advierte Bilbao.
La Casa Blanca sigue urgiendo a Cuba a que libere al contratista estadounidense Alan Gross, tras haber cumplido el 3 de diciembre cinco años de su detención y encarcelamiento.
Para Bilbao "Cuba no liberará a Gross porque de esta manera puede controlar la política exterior hacia la isla". En un escenario donde el Partido Republicano tomará el control del Congreso en enero, las tensiones pueden avivarse y quebrar el escaso equilibrio que la administración de Barack Obama ha logrado desde 2009.
Fuente: El Universal