Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Caracas/ 26-2-2015
Una testigo del crimen del estudiante venezolano dio detalles de cómo fue el operativo que terminó con la vida del joven. "Nos atacaron a todos", narró Glenda Lugo, vecina del lugar que trató de socorrerlo
Las horas pasan y Venezuela no sale de la conmoción por el brutal asesinato de Kluiberth Roa, un joven estudiante que murió a causa de un disparo de un oficial de la Policía Nacional Bolivariana.
Una testigo del crimen dio detalles escalofriantes sobre el momento en el que el menor perdió la vida. "Nos atacaron a todos", contó Glenda Lugo, vecina de la calle donde fue asesinado el liceísta de 14 años de edad, el martes en San Cristóbal, por el oficial Javier Mora Ortiz.
En declaraciones recogidas por El Nacional, la mujer dio detalles de lo ocurrido. "¿Cómo es posible que un niño venga corriendo y este policía se baje de la moto, le apunte y el niño le suplique que por favor no lo mate y este desgraciado le dispare? Después se arrodilló y le pidió perdón. Aquí están los golpes, miren mis brazos cómo están, golpeados por ese policía porque no quería que yo agarrara al niño, porque ellos se lo querían llevar a rastras en la moto, y yo misma les dije: 'Después de que lo mataron como a un perro ¿qué van a hacer... tirarlo como un perro?' Lo que hicieron fue destapar bombas lacrimógenas y tirárnoslas para dispersarnos", contó Lugo.
El mismo periódico consigna que la carrera 15 de Barrio Obrero, donde murió Roa, está apenas a dos cuadras de la Residencia Oficial de Gobernadores y a igual distancia del Colegio Agustín Codazzi, donde estudiaba la víctima.
Este miércoles fue cerrada por estudiantes y vecinos que dibujaron siluetas en el lugar donde cayó el joven, y levantaron un altar en su honor, donde fueron colocados los zapatos que usaba cuando fue atacado.