Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
La increíble historia de los cineastas secuestrados por Corea del Norte para complacer a su líder
28.02.2015
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Por vozdesdeeldestierro.juancarlosherreraacosta.over-blog.es
Kim Jong-il era un gran entusiasta del cine y aspiraba a tener una industria cinematográfica que compitiera en los grances escenarios mundiales.
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Por: Stephen Evans
Seúl/ 28-2-2015
Es una historia tan inverosímil que parece salida de un guión de Hollywood: un director y una actriz estrella fueron secuestrados por Corea del Norte y forzados a producir películas para el líder de eses país, Kim Jong-il, que tenía una loca afición por el cine.
Parecía una solución simple: Corea del Norte necesitaba talento. Otros países lo poseían, así que, ¿por qué no secuestrar esa gente talentosa?
Gente muy talentosa, en algunos casos. En 1977, un destacado pianista surcoreano fue contratado por un misterioso patrocinador para que le diera un recital privado en una aislada villa en las afueras de la capital de Croacia, Zagreb, en aquel entonces parte de Yugoslavia.
El pianista empezó a sospechar cuando vio un avión de Corea del Norte en el aeropuerto y luego escuchó acentos norcoreanos a medida que se acercaba a la mansión. Se escabulló y logró escapar.
Shin Sang-ok y Choi Eun-hee, después de salir de Corea del Norte, en 1989, insistieron en que habían sido secuestrados.
Sin embargo, el más importante cineasta surcoreano y su esposa actriz no corrieron con la misma suerte. Shin Sang-ok y Choi Eun-hee fueron plagiados en Hong Kong.
Fue la misma treta que usaron con el pianista, la atracción de una cita en una remota mansión. La pareja estuvo ocho años en Corea del Norte produciendo cine hasta que logró escapar.
Una idea de Kim Jong-il
El complot para secuestrarlos fue idea de Kim Jong-il quien, antes de suceder a su padre como líder de la nación, estaba a cargo de la industria cinematográfica.
Era un gran cinéfilo y ávido aficionado de las producciones de Hollywood, en especial la primera película de "Rambo" y cualquier cosa con Elizabeth Taylor.