Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Washington/ 6-2-2015
Por: Thomas Sparrow
Un asesinato hace más de 40 años, una fuga de película y una recompensa millonaria se han convertido en una traba para que Cuba y Estados Unidos normalicen sus relaciones diplomáticas.
La protagonista de la historia se llama JoAnne Chesimard. O, más bien, así la llaman las autoridades en Estados Unidos, donde fue condenada por matar a un oficial en Nueva Jersey en 1973 y donde la consideran una "terrorista doméstica".
Pero ella adoptó el nombre de Assata Shakur, es la madrina del rapero asesinado Tupac Shakur y formó parte de la Black Liberation Army, una organización que luchó por la autodeterminación de los negros en Estados Unidos.
Fue encarcelada en 1977 y, menos de dos años más tarde, tres hombres negros, armados con pistolas automáticas, entraron en su prisión, tomaron a dos guardias de rehenes y la liberaron.
Tiempo después apareció en Cuba, donde recibió asilo.
El Buró Federal de Investigaciones (FBI) la incluyó en su lista de terroristas más buscados y, junto a las autoridades de Nueva Jersey, ofreció por ella una recompensa de US$2 millones.
Y ahora, mientras negocia con Cuba, Estados Unidos ha reiterado que la quiere de vuelta y la considera una alta prioridad.
Pero como dijo este miércoles Roberta Jacobson, la secretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, las autoridades cubanas "han dicho que no están interesadas en discutir su regreso".
Lea: embargo, derechos humanos y terrorismo, los tres temas pendientes que alejan a Cuba y EE.UU.
Josefina Vidal, la diplomática cubana que ha liderado las conversaciones con Washington, defendió en diciembre los derechos "legítimos y soberanos" de su país para ofrecer asilo político a quienes considera han sido perseguidos.

Las autoridades cubanas han descrito a Shakur como una "activista conocida de los derechos civiles" que escapó de la represión estatal, pero para el FBI se trata de una mujer que profesa una "ideología radical en contra del gobierno estadounidense".
Chesimard es la fugitiva de más alto perfil que Washington quiere de vuelta, pero no es la única.
No hay cifras confirmadas, pero el senador Robert Menéndez dijo este martes en una audiencia del Congreso que se trata de "decenas", mientras otros congresistas como Marco Rubio y Ted Cruz señalaron que puede haber unos 70.
Teishan Latner, quien estudia el tema como parte de su posdoctorado en la Universidad de Nueva York, le dijo a BBC Mundo que este no es el conflicto más importante entre los dos países, pero sí previene que Estados Unidos vea a Cuba como un socio diplomático.

Además, los fugitivos son una de las razones por las que Estados Unidos mantiene a Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo, aunque actualmente está en marcha una revisión gubernamental para determinar si seguirá en ella.
Mientras tanto, Roberta Jacobson reconoció este miércoles en una audiencia de la Cámara de Representantes su "frustración" por la falta de progreso con algunos fugitivos y reiteró que se trata de un asunto "crítico".