La constructora Odebrecht ampliará el aeropuerto de La Habana
Por: FRANK LÓPEZ BALLESTEROS
10-3-2015
Empresas brasileñas están ganando millonarios contratos en Cuba conforme el Gobierno de su país financia con créditos blandos la modernización de la infraestructura de la isla, en un momento en el que la apertura de Estados Unidos puede cambiar el panorama inversor y elevar la competitividad.
Una muestra de esto es que la constructora brasileña Odebrecht, que se ocupó de las obras en el megapuerto de Mariel, será la responsable de la ampliación de la terminal internacional del aeropuerto de La Habana, un proyecto valorado en $207 millones, informaba ayer la prensa cubana.
A finales de marzo se iniciarán los trabajos de reparación y modernización de la terminal tres para evitar el congestionamiento en horas pico, afirmó el representante de Odebrecht en Cuba, Fabio Goebel, en unas declaraciones recogidas por la revista oficial Cubacontemporánea, citaba EFE.
Las empresas brasileñas han sabido aprovechar en la última década el capital político del gobierno de izquierda del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, y ahora de Dilma Rousseff, para ganar contratos, gracias a su experiencia y calidad, en un país donde la simpatía ideológica también es carta clave.
Con el contrato del aeropuerto de La Habana suman 1.700 millones de dólares lo que el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (Bndes) ha concedido a Cuba en cinco años para proyectos de infraestructura, tomando en cuenta que la nación suramericana es el cuarto socio comercial de la isla, y Venezuela es el primero.
La ampliación del aeropuerto de La Habana es el tercer proyecto que asume en Cuba la constructora Odebrecht -que en enero de 2014 inició la primera fase de las obras del puerto del Mariel, a 45 kilómetros de la capital cubana, con una inversión total de $957 millones, más de la mitad financiados por Bndes-. Odebrecht fue fundada en 1944 en Salvador, Bahía.
Una subsidiaria de Odebrecht también firmó en 2013 un contrato por 13 años con la empresa estatal Azcuba, que controla todo el sector azucarero, para administrar y modernizar un ingenio de la provincial de Cienfuegos, lo que supuso la primera inversión extranjera en ese sector, controlado por el Estado desde 1959.
El intercambio comercial bilateral en 2013 ascendió a $624 millones, en sectores como la energía, biotecnología, metalurgia, cerámica, carrocería, construcción y maquinarias agrícolas, según el diario oficialista Juventud Rebelde.
Brasil compite junto con España por los contratos en materia de infraestructura en Cuba, pero han sido los brasileños lo más beneficiados.
Una de las razones es que La Habana, urgida de créditos para infraestructura y desarrollo, ha recibido respaldo desde Planalto para embarcarse en el proyecto estrella de su economía, como lo es la Zona Especial de Desarrollo Mariel, la primera en su tipo en Cuba que busca atraer inversión foránea.
Si bien Brasil toma la delantera ante un eventual levantamiento del embargo de Estado Unidos sobre Cuba, esto le ha valido dolores de cabeza a empresas como Odebrecht, que en 2012 demandó al estado de Florida por una ley que prohibía a organismos públicos bajo su jurisdicción a contratar empresas con vínculos comerciales con el régimen castrista.
Fuente: El Universal