
Pan vendido a la población cubana.
Por Mario Hechavarría Driggs.
La Habana/ 23-4-2015
Consumidores de la panadería “El Bombero”, en la calle Galiano No. 561 del municipio Centro Habana, se quejan por la mala calidad del pan que vende esta unidad a la población a través de la libreta de racionamiento.
Olga Lidia Fresneda, cliente de muchos años, se queja de la mala elaboración de dicho producto. “Sin grasa, amarillo y sin el tamaño requerido según las normas establecidas”. A ella le dijeron que no hay harina en el país y que el pan se está haciendo con una de muy mala calidad.
Otro cliente, Ignacio Ballate, vecino de Galiano No. 269, asegura que hay que fumigar “El Bombero”, porque las cucarachas y las moscas se pasean libremente por el establecimiento. “Estoy cansado de ver a la dependienta con un periódico en la mano, espantando las moscas de sobre los panes sin tapar”.
Afirma Ignacio que ha visto a la dependiente tomar el pan y el dinero con las manos sin un guante. “En muchas ocasiones he tenido que regañarla por estar incluso fumando en el mostrador y manipulando el pan”.
Sin embargo, cerca de la panadería “El Bombero” hay otra, en moneda libremente convertible (conocida como parte de la cadena Sylvain), que vende panes, dulces finos, refrescos y cervezas con una atención esmerada en moneda convertible que le aporta al Estado muchas ganancias.
El pan vendido a la población por una cartilla de racionamiento en a 20 centavos nacionales, y pesa unos 45 gramos de 90 que debería ser, según las normas estatales.
Fuente: Prensa Independiente/ Hablemos Press