
Nery Castillo.
Por Mario Hechavarría Driggs.
La Habana/ 2-6-2015
La Federación Latinoamericana de Mujeres Rurales (FLAMUR) continúa trabajando por rescatar a “muchachas de la calle” o “jineteras”, declaró Nery Castillo Moreno, delegada de la organización en el municipio capitalino San Miguel del Padrón.
“Es un bochorno el aumento de la prostitución en la capital. Hay jóvenes en edad escolar dedicadas a vender su cuerpo por unos miserables pesos. Aunque nuestra organización no está reconocida por el gobierno, trabajamos por una sociedad más justa”, dijo Castillo al ser entrevistada por este reportero.
“Nosotras hacemos talleres de corte y costura, de inglés y computación. Además de ayudar a las jóvenes a encontrar trabajo digno”, señaló Castillo.
Explica que “algunas muchachas que se prostituyen logran casarse con extranjeros, sobre todo españoles e italianos, pero las que corren con menos suerte son acosadas por la policía, terminando en prisión”.
La casa sede de la FLAMUR se ubica en la vivienda de Castillo, en el poblado Cambute, municipio San Miguel del Padrón, a unos 20 kilómetros del centro de la capital.
Detenidas por prostituirse en La Habana.
Fuentes cercanas a la policía informaron que durante el pasado fin de semana más de cincuenta jóvenes dedicadas a prostituirse fueron detenidas en la zona del malecón habanero, frente al Hotel Nacional.
También arrestaron a varios propietarios de viviendas cercanas, dedicados al negocio ilegal de alquiler de habitaciones. Estas personas fueron multadas con 1500 pesos moneda nacional. Quedando bajo la advertencia que perderían el inmueble si incurrían en el hecho.
Las habitaciones eran alquiladas a cinco dólares por cada hora de usos.
El abogado Reinaldo Soler Santana, señaló que las medidas adoptadas contra las jóvenes que se prostituyen pueden ser desde la advertencia policial, la deportación hacia su lugar de origen y años de prisión.
El Código Penal cubano establece sanciones de hasta cuatro años de cárcel para los que se dedican a la prostitución tanto femenina como masculina.
Fuente: Prensa Independiente/ Hablemos Press