"Les llevó varios días decidir qué hacer… entonces el general Ovando Candia el jefe de los militares bolivianos dijo: 'Necesitamos pruebas irrefutables en el caso de que (Fidel) Castro lo niegue' (que el Che estaba muerto)", declaró Félix Rodríguez a la radio lituana Baltcom.
El general, entonces, ordenó cortarle las dos manos que fueron llevadas posteriormente a Cuba para ser expuesta en un edificio de la Plaza de la Revolución en La Havana donde se muestran solo a los jefes de Estado extranjeros de visita oficial en la isla.
El 8 de octubre de 1967 Ernesto Che Guevara y la guerrilla que comandaba sufrieron una emboscada del Ejército boliviano. El famoso comandante fue hecho prisionero por la CIA y luego ejecutado.