Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Hollande condona parte de la deuda cubana ante la visita que comienza hoy
Castro y Hollande el mes de mayo pasado en La Habana - AFP
Por: Juan Pedro Quiñonero
París/ 2-2-2016
François Hollande recibirá hoy al presidente cubano, Raúl Castro, a las 5 de la tarde en El Elíseo. Es la primera visita de Estado de un dirigente castrista, con gran alcance ideológico, vagas promesas económicas y pocos derechos humanos. Hollande viajó a La Habana el pasado mayo, con la esperanza de conseguir algunas «rentas ideológicas» para su partido y gobierno, víctimas del enfrentamiento entre las diversas izquierdas socialistas. El presidente francés se presentó como interlocutor que podría facilitar el diálogo entre la Cuba de los hermanos Castro y una Europa menos sensible a los «encantos» de una esperada apertura política que no llega.
Ocho meses más tarde, el más joven de los Castro, Raúl (1931), ha llegado a París para comenzar hoy una visita de Estado con objetivos políticos, diplomáticos y económicos más ideológicos que concretos, aparcando las cuestiones con las que pudieran chocar. En el terreno de la política simbólica, Hollande y los Castro esperan beneficiarse en incierta medida de un diálogo de Estado de vaga materialización. Optimistas, algunos portavoces de Hollande, como Jean-Pierre Bel, piensan que Cuba «puede ser una puerta para entrar en otros países de Latinoamérica».
Con ese fin -como España y otros países hicieron antes- Francia ha condonado buena parte de la deuda cubana y espera que los impagos permitan implantaciones empresariales aún en el aire. Ante el hipotético relanzamiento de las relaciones económicas, Hollande ofrecerá a Castromucho oropel simbólico en el Arco del Triunfo (a mayor gloria de las batallas napoleónicas), donde el diálogo sobre derechos humanos y libertades básicas quedará eclipsado por la publicidad ceremonial.
Fuente: ABC.es