Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Por Dr. Eduardo Herrera.
La Habana/ 26-7-2016
Son conocidas las misiones de nuestros médicos y especialistas sanitarios en muchos países de África, Asia y América del Sur. Eso hace que se les admire en el mundo. Sin embargo, son un sector de la población cubana al cual sus derechos son violados diariamente con total impunidad.
La nueva ley migratoria en enero del 2013 permitió a los ciudadanos cubanos poder viajar al exterior sin tener necesidad de otro permiso que no fuera su pasaporte actualizado. Al igual que otros ciudadanos, los galenos contaron con la posibilidad de poder salir libremente del país.
Sin embargo, el 7 de diciembre del 2015 fueron nuevamente restringidos los viajes a los médicos especialistas. La justificación oficial a tal arbitrariedad fue la de proteger la atención médica a la población ante “la salida no planificada del personal médico vital”, según una nota publicada en el periódico Granma.
De esa manera se justifica que el Estado intente limitar al máximo los viajes por cuestiones personales de médicos especialistas. Y muchos son víctimas de esa medida, como la Dra. Grethen Anae Laseria Suárez. Ella es una de las que denunció estos hechos en los últimos días.
Laseria Suárez solicitó el permiso desde febrero, con vacaciones planificadas en su hospital para junio. Pretendía visitar a familiares y amistades en el exterior. Pero según alegaron en las oficinas de emigración, “no tiene Permiso del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) para viajar al exterior”. Ella relata que ni tan siquiera pudo solicitar el visado en la embajada del país que pretendía visitar, ya que su pasaporte no se lo actualizan en las oficinas de emigración.
La doctora Laseria Suárez pidió respuesta a esta injusticia en diferentes instancias del MINSAP. El resultado es que prácticamente la han “peloteado” (término que se emplea cuando se realizan agotadores trámites burocráticos), sin lograr ningún resultado.
Sin embargo, la doctora ya estuvo en el extranjero. Según alega, actuó como médico en una misión internacionalista en Venezuela por más de 4 años. Ella llama la atención de la opinión pública de que la gran cantidad de médicos enviados a esas misiones no son regulados por las limitaciones de movimiento que ahora la mantienen a ella prisionera en Cuba.
Con la salida de tantos médicos al exterior para cumplir con las llamadas cooperaciones médicas, que según informes oficiales suman ya 60 mil especialistas, disminuyó el número de consultas médicas a la población cubana. Esta carencia provoca una permanente catarata de quejas.
Entonces, rompiendo la soga por su punto más débil, el Estado suprime derechos. Y toma medidas injustas como la de impedir la libertad de movimientos que ahora sufre la doctora Laseria Suárez. Justifican cualquier arbitrariedad con tal de no afectar las jugosas ganancias obtenidas de las colaboraciones médicas, no importa que actúen en detrimento del bienestar personal y familiar de los médicos.
Esta práctica, por la que muchos llaman “esclavos de bata blanca” a los galenos cubanos, obtiene el beneplácito de países que se sirven de ellos. En detrimento y flagrante violación de sus propias leyes, no tienen en cuenta que no se les permite hacer contratos laborales individuales y justos, donde se establezca el pago por trabajo con un salario semejante al que ganan los demás especialistas en esos países. Así, muchos mandatarios y sistemas gubernamentales se convierten en cómplices de la explotación laboral a la que son sometidos los trabajadores de la salud cubanos.
Personalmente, tengo la experiencia de cómo son pisoteados los derechos de los médicos en Cuba. Soy especialista en cirugía del Hospital Universitario Calixto García, y por mi otra labor como periodista, fui invitado a varios eventos en los últimos meses. Pretendía utilizar mis vacaciones para esos viajes, pero no se me permitió salir del país. En mi caso particular, no sólo se impide el derecho al libre movimiento, sino también el del ejercicio a la libre expresión.
Algunas personas llegan cada día a nuestra agencia de prensa para denunciar muchos hechos en su contra, y entre ellos están los médicos. Como los demás ciudadanos, sienten sus derechos violados sin que por ello los violadores enfrenten a la justicia.
Fuente: Prensa Independiente/ Hablemos Press