Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Es frecuente presenciar esta peligrosa tendencia en las reparaciones que se están llevando a cabo en muchas fachadas de edificios
Por Dr. Eduardo Herrera.
La Habana/ 2-8-2016
Dos trabajadores entre 30 y 40 años de edad, mientras pintaban la fachada del Hospital Manuel Fajardo, cayeron de la altura de un 5to piso.
Ambos fueron hospitalizados de inmediato en el cercano Hospital Universitario Calixto García, trasladándoles al cuerpo de guardia, donde se atienden a los poli traumatismos. El hecho ocurrió en la mañana del 19 de julio.
Uno de ellos, del cual se desconoce el nombre falleció más tarde. Según los médicos que lo atendieron, presentaba fractura de la base del cráneo y diversas fuertes lesiones que comprometieron su vida.
Según cuentan algunos testigos que presenciaron el hecho, mientras trabajaban -los dos jornaleros- no estaban utilizando los medios de protección requeridos para estas labores.
Medios de protección por su cuenta
Es frecuente presenciar esta peligrosa tendencia en las reparaciones que se están llevando a cabo en muchas fachadas de edificios en la capital. No se están usando los medios de protección e higiene del trabajo.
Mucho de los trabajadores que prestan esos servicios se encuentran agrupados en cooperativas. En el panorama económico cubano, es un nuevo modelo de contratación no estatal. Por tanto, tienen que adquirir los medios de protección por su cuenta y estos son escasos y a precios muy elevados en las Ferreterías de las llamadas Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD).

Jorge Alberto, joven que trabaja en una brigada de pintores en el vedado habanero, relata que ellos tienen que gestionarse muchos de los utensilios de trabajo y los medios de protección “porque ni las empresas ni las cooperativas no los dan”.
“Las correas de protección, las gafas y los cascos escasean, aunque prefiero trabajar sin ellos. Me parecen incómodos”, declara.
El Código Penal Cubano refleja en el Libro II, Titulo X, Capítulo I, las sanciones que se imponen a los infractores que incumplen con las normas de higiene y protección del trabajo.
Un sindicalista de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), que no quiso se mencionara su nombre, al ser consultado dijo: “Debe ser responsabilidad de aquellos que contratan, garantizar la seguridad de los trabajadores, proporcionándoles y exigiéndoles el uso de los medios para su protección. También las autoridades de salud pudieran intensificar la supervisión de sus técnicos de higiene para así garantizar que disminuyan los riesgos de accidentes y no lamentar pérdidas humanas”.
A diario llegan trabajadores lesionados a los centros hospitalarios, como al Hospital Universitario Calixto García donde laboro. Muchos de ellos debido a ignorar los medios y normas de protección que deben tenerse en cuenta para el desempeño de sus labores.
Fuente: Prensa Independiente/ Hablemos Press