"Me cago siete veces en vuestra medalla, fruto del compromiso de la Revolución Cubana con el ser humano y comprada con vuestro sucio dinero robado al pueblo trabajador español", ha señalado el activista de extrema izquierda.
A. B/ Madrid
20-8-2016
El activista de extrema izquierda "Willy" Toledo ha insistido en su insultos a través de su perfil en la red social facebook alatleta español de origen cubano Orlando Ortega, subcampeón olímpico de los 100 metros vallas el pasado martes. El actor, que le llamó "gusano", insulto que el castrismo utiliza para descalificar a los cubanos que huyen de la dictadura, y "pobre hombre", y aseguró que "esta España miserable y sus miserables autoridades le harían el mal cuando deje de ganar medallas", ha censurado el supuesto "linchamiento" que sufre por "dar su opinión" sobre el atleta.
"Ahora ya no es pobre, ni negro, ni cubano. Ahora es una medalla. Y es española con dos cojones (sic) que de eso va eso de España; de cojones, de viva la muerte y muera la inteligencia.
A esa gente, a ese ente mediático-popular, iracundo, fanático e ignorante, no le importa ese hombre, al que olvidarán al día siguiente de su última victoria, lo que les jode es que me cague en su medalla de mierda y en su patriotismo alienante y lucrativo", ha dicho, antes de incidir, con un lenguaje malsonante en su desprecio a la medalla de Orlando Ortega: "Me cago siete veces en vuestra medalla, fruto del compromiso de la Revolución Cubana con el ser humano y comprada con vuestro sucio dinero robado al pueblo trabajador español, y le deseo de corazón al señor atleta que sobreviva de la mejor manera posible al olvido y, de nuevo, a la pobreza. A esa pobreza que él aún no conoce, la pobreza y el desprecio del capitalismo racista, que todo lo convierte en miseria", ha sentenciado el mediocre actor
Ortega, nacido en la ciudad cubana de Artemisa, le ha dado al atletismo español su primera medalla olímpica desde Atenas 2004. Y lo ha interpretado como una forma de agradecer al país que lo acogió en el momento en el que decidió emigrar en el 2013 para tener mejores oportunidades como persona y como atleta. "He pasado tres años duros, he tenido que aguantar mucha presión porque no supe hasta último momento si iba a venir a los Juegos o no", dijo en referencia al proceso que debió seguir para recibir el pasaporte español y para recibir la autorización para competir por España.
Con información de Gaceta.es