Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El misterio de su enfermedad y muerte prematura siempre han atraído el interés de la comunidad científica internacional.
Moscú/ 21-9-2016
Los investigadores de la Universidad de California en Sacramento, EEUU, llegaron a la conclusión de que Vladímir Lenin padecía de una rara enfermedad genética, la cual provocó la "fosilización" de sus vasos cerebrales.
El primer y máximo dirigente de la URSS murió a los 53 años. El misterio de su enfermedad y muerte prematura siempre han atraído el interés de la comunidad científica internacional.
Un grupo de neurólogos estadounidenses asegura que el hecho de que los vasos del cerebro de Lenin padecieron una impregnación con cal, y que al final de su vida quedaron casi completamente petrificados, fue el resultado de una mutación del gen NT5E.
La inusual enfermedad podría haberse transmitido a Lenin de su padre, quien también murió a los 53 años. La ciencia moderna afirma que la estructura del cerebro en sí no contiene ninguna evidencia de la genialidad ni cualquier otra capacidad de cada individuo. Sin embargo, una rara enfermedad genética sí que podría explicar una inteligencia superior a la media.
"Yo personalmente creo que el genio es una bioquímica especial del cerebro. Dicen que la genialidad y la locura son parecidas. La locura también es resultado de una bioquímica cerebral especial.
Lo más probable es que un gran avance en el estudio de este fenómeno tenga lugar en el campo de la genética", afirmó Natalia Béjtereva, destacada neurofisióloga soviética y rusa.
No es ningún secreto que después de la muerte de Lenin en 1924, bajo las órdenes del Gobierno, se hicieron esfuerzos sin precedentes para estudiar el cerebro del fallecido líder. La materia gris fue extraída y estudiada a fondo, literalmente cada milímetro.
Según el pintor Yuri Annenkov, quien vio el cerebro en un recipiente de vidrio, una mitad estaba muy bien conservada, mientras que la otra estaba "arrugada, aplastada y no más grande que una nuez". Estos estudios no han sido publicados en su totalidad al día de hoy.
Con información de Sputnik