Agencias/ 3-3-2017
Cámaras rotas, heridas leves en una mano y la firma de una confesión.
Ese fue el resultado del intento del periodista John Sudworth, de la BBC, por entrevistar a Yang Linghua, una mujer que demanda justicia por la muerte de su padre.
Sudworth fue atacado al llegar al pueblo de Yang y nunca pudo hablar con ella y con su hermana, que permanecen en arresto domiciliario.
El corresponsal de la BBC explica que las miles de personas que tienen reclamos en la justicia como las hermanas Yang son conocidas como "demandantes".
Y el gobierno de China no quiere que los demandantes sean vistos (ni escuchados) en Pekín cuando está a punto de celebrar la asamblea anual del Congreso Popular Nacional.
La BBC pudo recuperar su equipo de cámaras solo después de que Sudworth firmara una confesión por tratar de hacer una entrevista "ilegal".
Agrega que cuando el equipo de la BBC trataba de marcharse de la aldea, su automóvil fue rodeado por una veintena de personas.
"Luego llegaron varios policías uniformados y dos funcionarios de la oficina local de asuntos exteriores y, bajo la amenaza de más violencia, nos obligaron a borrar una parte de nuestras grabaciones y firmar una confesión" por tratar de hacer una "entrevista ilegal", comenta el periodista.
Sudworth subraya que, pese a haber firmado esa confesión, no se disculpa por el intento de entrevista.
Un equipo de la cadena televisiva británica BBC sufrió una agresión en la provincia china de Hunan mientras intentaba entrevistar a una habitante local que planeaba viajar a Pekín para denunciar la muerte de su padre, escribe en un artículo el periodista que encabezó el equipo, John Sudworth.
La mujer, Yang Linghua, afirma que a su familia le robaron las tierras y luego su padre fue golpeado hasta la muerte.
"Cuando llegamos a la aldea de Yang Linghua, nos quedó claro que nos estaban esperando: el camino hacia su casa fue bloqueado por un gran grupo de gente que en pocos minutos nos agredió y rompió todas nuestras cámaras", relata Sudworth.
Fuente: BBC MUNDO/ Sputnik