Tras la visita de Barack Obama a la isla, la cual resultó en acuerdos para facilitar la visita de ciudadanos norteamericanos al país caribeño, más de 600.000 turistas de EEUU viajaron a Cuba, lo que muchos vieron como una prueba del cambio radical ocurrido en las relaciones bilaterales entre las dos naciones, explica el experto.
Sin embargo, en los últimos meses, el boom turístico se ha detenido. Las aerolíneas Silver Airways y Frontier han decidido abandonar el mercado cubano, mientras que American Airlines disminuirá el número de vuelos. Por su parte, la compañía Carnival dejará de mandar cruceros. Esto debido a la baja demanda de viajes hacia Cuba desde EEUU.
Las razones detrás del bajo interés hacia la isla son tanto políticas, como económicas, señala Bay. El Gobierno cubano esperaba un crecimiento constante del número de turistas y un triunfo demócrata en las elecciones de EEUU, cosa que no ocurrió.
