Figueroa aseguró que la mayoría de los galenos hondureños están dispuestos a dar sus servicios en el interior del país.
Señaló que los galenos cubanos llegaron al país devengando 800 dólares mensuales.
“Si el pretexto es que traen a especialistas cubanos, ¿por qué el gobierno no otorga becas para especializar a los galenos hondureños?”, se preguntó.
Figueroa expresó que este tipo de decisiones en el sector salud genera una impresión social y frustración entre los médicos recién graduados y desempleados del país.
Por su parte, José Luis Méndez, un médico desempleado hondureño, lamentó la contratación de doctores cubanos y que eso le ha provocado depresión.
Asimismo, denunció que en el sistema sanitario público existe “una gran argolla”, donde solo ingresan los hijos de personas pudientes del país.
