Los bolcheviques "formaban parte de un amplio movimiento de partidos crecientes que pretendían luchar por una mayor democracia política". Asimismo, querían utilizar la riqueza y la nueva clase obrera creada por el capitalismo" con el fin de "extender los derechos democráticos a las esferas sociales y económicas", algo que "no permitía ningún capitalista".
"No se puede hacer caso omiso a la pérdida de santidad del socialismo que ocurrió durante el último siglo. Pero podemos rechazar la visión de Lenin y los bolcheviques como demonios enloquecidos y considerarlos como personas que actuaban con las mejores intenciones (…)", publicaNYT.

