Representantes de las Fuerzas Aéreas de EEUU se encontraban a bordo del avión ruso. El vuelo se realizó en el marco del Tratado de Cielos Abiertos que permite a los aviones militares de Rusia realizar vigilancia aérea sin armamento sobre el territorio de los 34 países que firmaron el citado documento.
El Tu-154 sobrevoló el espacio aéreo sobre el Capitolio, el Pentágono, la sede de la CIA y la base de la Fuerza Aérea Andrews a una altura de más de 1.100 metros. Asimismo, la aeronave rusa contaba con la autorización de las autoridades estadounidenses para entrar en la área prohibida P-56 que incluye a algunas de las citadas instituciones y que se considera muy segura.
De acuerdo con el Tratado de Cielos Abiertos, el "área prohibida es un espacio aéreo de dimensiones definidas, sobre el territorio de un Estado Parte, dentro del que está prohibido el vuelo de aeronaves".
