Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Agencia-Washington/ 2-1-2018
El presidente estadounidense, Donald Trump, puso en duda que el anuncio de la apertura al diálogo del dictador norcoreano Kim Jong-un sea algo positivo para desescalar la tensión en la península, aunque afirmó que el régimen comunista ya está sufriendo las consecuencias de las sanciones internacionales.
Kim declaró en su discurso de Fin de Año que está abierto al dialogo con el Sur, para que su país envíe una delegación a los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang 2018, que se realizarán en febrero. Por su parte, el presidente surcoreano, Moon Jae-in, aprovechó la iniciativa y pidió a su gabinete que actuara de manera inminente "para restaurar rápidamente el diálogo entre el Norte y el Sur".
"Las sanciones y 'otras' presiones están empezando a tener un gran impacto sobre Corea del Norte. Los soldados están huyendo peligrosamente a Corea del Sur", escribió Trump en Twitter.
Sanctions and “other” pressures are beginning to have a big impact on North Korea. Soldiers are dangerously fleeing to South Korea. Rocket man now wants to talk to South Korea for first time. Perhaps that is good news, perhaps not – we will see!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) January 2, 2018
"El hombre cohete quiere hablar ahora con Corea del Sur por primera vez. Quizá eso sea una buena noticia, quizá no. ¡Ya veremos!", añadió, utilizando el apodo con el que se refiere habitualmente a Kim Jong-un.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en diciembre medidas punitivas para restringir buena parte del suministro de productos petroleros a Pyongyang y la repatriación de los norcoreanos que están trabajando en el extranjero. Además, dos soldados del Norte han desertado en los últimos meses hacia el Sur.
Seúl propuso al régimen norcoreano la celebración de una reunión de alto nivel el próximo 9 de enero para facilitar su participación en la cita olímpica, lo que supondría el primer encuentro de este tipo en más de dos años entre los países vecinos.
La reunión, que aún no ha sido aceptada por el Pyongyang, llegaría en un momento de especial tensión en la península, debido a las repetidas pruebas armamentísticas de la dictadura comunista y la dura respuesta dialéctica de Trump a las mismas.
Corea del Norte efectuó el pasado año el lanzamiento de una veintena de misiles, incluidos tres intercontinentales, y realizó su sexta y más potente prueba nuclear hasta la fecha.
Fuente: EFE