Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Agencia-La Habana/ 10-3-2018
Gobernada casi sesenta años por los históricos de la Revolución, con los hermanos Castro al frente, Cuba se prepara para dejar paso a una nueva generación en el poder, un proceso que despega con las elecciones generales de mañana para escoger a los diputados de la Asamblea Nacional.
Más de ocho millones de cubanos están llamados mañana domingo a las urnas para votar a los 605 diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular en unos comicios que en la práctica suponen la ratificación de los candidatos, ya que concurren 605 aspirantes, el mismo número de escaños que tiene el parlamento unicameral del país.
El parlamento que salga de las elecciones se instaurará formalmente el 19 de abril, fecha en la que los diputados propondrán y elegirán entre ellos a los principales cargos del Consejo de Estado, máximo órgano de gobierno, incluido el presidente.
Todo apunta a que el elegido ese día para suceder a Raúl Castro en la presidencia será su "número dos" en el Gobierno desde 2013, el primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel, de 57 años, nacido después del triunfo de la Revolución y formado en las bases del Partido Comunista de Cuba (PCC), único legal en la isla.
"Es de esperar que su estilo sea más moderno y cercano a los códigos políticos y lingüísticos generacionales de la mayoría de la población cubana", señaló a EFE el catedrático de la Universidad de Texas, Arturo López-Levy.
Sin embargo, este experto en política cubana señaló que más allá del cambio simbólico de poner fin a seis décadas de castrismo y de elegir un presidente que no sale de las Fuerzas Armadas, "la sustancia de sus políticas no será muy diferente de lo que haría Raúl Castro en un tercer mandato".
De hecho, el menor de los Castro, con 86 años, seguirá hasta 2021 como primer secretario del PCC, puesto desde el que tendrá "un papel estabilizador y mediador en el afianzamiento de nuevos líderes y sus coaliciones políticas al interior del sistema", indicó López-Levy.
Desde la vicepresidencia, Díaz-Canel ha mantenido un discreto segundo plano, aunque en el último año ha cobrado protagonismo con más intervenciones públicas, en las que ha defendido el continuismo del modelo socialista y ha arremetido contra opositores, medios críticos e incluso los emprendedores del incipiente sector privado.
Antes de ser designado por Raúl Castro como vicepresidente, Díaz-Canel fue ministro de Educación Superior y primer secretario del partido en las provincias de Villa Clara y Holguín, además de haber integrado las filas de la Unión de Jóvenes Comunistas, cantera de futuros dirigentes.
"Logró llegar a la sucesión paso por paso, bajo los controles del sistema y las suspicacias de los líderes históricos. Díaz-Canel es la más prominente cabeza de una generación de líderes provinciales del PCC que demostró obediencia, lealtad y capacidad de gestión", apuntó el analista.
En la calle pocos dudan de que Díaz-Canel heredará el mando, un cambio que la mayoría cree que se producirá sin sobresaltos, bajo la tutela del PCC, aunque algunos no ocultan su deseo de tener un mandatario más joven, tras la rigidez militar que ha gobernado el país desde el triunfo de la Revolución en 1959.
"Me parece una persona muy capaz, que conoce bien los problemas del país y ya trabajó en diferentes provincias. Pero además es una persona más joven, que hace falta también, con nuevas ideas", señaló a Efe la profesora Aleida Rodríguez, de 52 años.
Alejandro Guerra, de 34 años, recuerda que Díaz-Canel "no se convirtió en vicepresidente de la noche a la mañana" y que ya ocupó varios cargos intermedios, "donde hizo un buen trabajo", hasta llegar a lo alto de la jerarquía de gobierno.
Fuente: EFE