A mediados de febrero, el Departamento de Justicia de EEUU emitió una acusación formal contra 13 ciudadanos y tres entidades rusas por su supuesta interferencia en las elecciones y los procesos políticos estadounidenses.
"Nunca, Rusia nunca extradita a sus ciudadanos a nadie, al igual que EEUU", dijo al ser preguntando sobre si Rusia está dispuesta a entregar a esas 13 personas a EEUU.
Putin subrayó que los rusos acusados de injerencia en los comicios estadounidenses "no representaban a Rusia, a las autoridades rusas".
"No tengo ni idea de lo que precisamente hicieron", agregó.
El mandatario ruso llamó a las autoridades de EEUU a "presentar materiales, detalles, datos" a Moscú sobre la presunta intervención rusa en las elecciones, en vez de "hablar con la prensa".
"Estamos dispuestos a examinarlos y discutir sobre el tema", expresó.
En los últimos días de la Administración del presidente Barack Obama (2009-2017), las agencias de inteligencia de EEUU acusaron a Rusia de intentar influir en los comicios presidenciales.
Moscú niega rotundamente cualquier interferencia en las elecciones estadounidenses.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó esas acusaciones de "totalmente infundadas".
Fuente: SputnikNews
