"American ha suspendido de manera temporal las operaciones a Caracas y Maracaibo. Nuestro equipo de seguridad corporativa tiene una asociación de cooperación con los dirigentes sindicales y la mantendrá para evaluar la situación en Venezuela", dice el comunicado enviado a Sputnik.
La decisión de la aerolínea obedece a una instrucción del sindicato de pilotos de EEUU a sus asociados.
"A la luz del alerta de viajes nivel 4 emitido esta semana por el Departamento de Estado con respecto de Venezuela, el presidente de la Asociación de Pilotos Aliados [APA por sus siglas en inglés], Dan Carey, instruye a todos los pilotos de APA que cesen las operaciones de vuelo a Venezuela", dijo el sindicato el 14 de marzo.
El texto detalla las condiciones de "delincuencia violenta, como asesinatos, robos a mano armada y secuestros de personas y de vehículos" descritas por el Departamento de Estado para recomendar a los ciudadanos estadounidenses no viajar al país sudamericano o salir de él si se encuentran allí como residentes o visitantes.
"Hasta nuevo aviso, si tienen agendado, asignado o reasignado un vuelo a Venezuela, rechácenlo (…) e informen que lo hacen conforme a la directiva del Departamento de Estado (…) Reiteramos: no acepten ningún vuelo a Venezuela", concluye el comunicado de la APA.
American Airlines, por su parte, sostuvo este 15 de marzo que es su prioridad proteger la seguridad de su personal y clientes y que no "operará en países que no consideramos seguros".
El 11 de marzo el Departamento de Estado anunció que suspendía de manera temporal todas las operaciones de su embajada en Caracas y que retiraba al personal diplomático de Venezuela.
"La embajada estadounidense en Caracas no está cumpliendo ningún servicio consular", agrega el alerta.
El anuncio coincide con el pedido del Gobierno de Nicolás Maduro, que dio 72 horas para la salida del país del personal diplomático de EEUU, país con el que rompió relaciones en enero de este año.
Desde el jueves 7, el país se vio envuelto en dificultades e incidentes debido a un masivo apagón que Maduro atribuyó a un ataque orquestado por EEUU al sistema eléctrico venezolano.
En el marco de la falla eléctrica, que duró hasta el 12 de marzo por la tarde, se produjeron protestas e incidentes como saqueos a tiendas de alimentos, supermercados, farmacias y otros establecimientos comerciales.
El 12 de marzo, el Gobierno venezolano anunció que no prorrogará la permanencia del personal diplomático de EEUU en su territorio, y comunicó la finalización de las conversaciones para el establecimiento de oficinas de intereses.
Sin embargo, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo el 12 de marzo que espera en algún momento iniciar un proceso de diálogo con su homólogo estadounidense, que permita abrir una oficina de intereses entre ambas naciones.
Entre tanto, el Ejecutivo venezolano precisó que de existir intenciones en el futuro de establecer oficinas de intereses con EEUU, las negociaciones solo se realizarán a través de las representaciones de ambos países ante la Organización de las Naciones Unidas.
El pasado 27 de enero, Caracas anunció que había acordado con Washington sostener negociaciones para el establecimiento de una oficina de intereses en cada país, luego de que Maduro rompiera relaciones con EEUU y estableciera un plazo de 72 horas para que los diplomáticos abandonaran Venezuela.
En ese momento, al menos 70 funcionarios estadounidenses salieron de Venezuela, y solo se quedó el personal esencial.
La crisis política se agravó en Venezuela el 23 de enero después de que el opositor del partido Voluntad Popular Juan Guaidó se proclamara "presidente encargado" del país en una manifestación.
El líder estadounidense, Donald Trump, le expresó de inmediato su reconocimiento erigiéndose en su valedor.
Fuente: SputnikNews
