Esta foto ha sido fruto de una 'caza' que duró varios meses antes de que Ralf Vandebergh lograra tomarla. El propio astrónomo contó que vio la nave en mayo e intentó captarla en foto a mediados de junio.
Pero entonces el X-37B cambió su trayectoria de vuelo y ya no pudo encontrarla. No obstante, gracias a una red de astrónomos aficionados ha sido posible volver a localizarla. De este modo, Vandebergh logró fotografiarla el 30 de junio y el 2 de julio.
