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Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

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Ahora Cuba es la nueva Guipuzcoana

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Por: PEDRO BERNARDO CELIS
Caracas/ 14-2-2014
La Real Compañía Guipuzcoana de Caracas fue constituida por comerciantes vascos en 1728, para comerciar de forma exclusiva con la provincia de Venezuela. Una Real cédula creada por el rey Felipe V le otorgó a la Guipuzcoana y a los vascos el monopolio del comercio con la colonia venezolana. La compañía tenía la exclusividad en la importación y comercialización de todo tipo de mercancías europeas, desde la península ibérica. De igual forma, era la única compañía autorizada para comprar y exportar todos los bienes producidos en la colonia venezolana. Esto último incluía la potestad de fijar los precios que pagaría a los criollos por sus bienes. Las tierras venezolanas de esos tiempos estaban absolutamente dominadas por la madre patria. Nada se podía hacer que no redundara en una importante tajada para la corona.

Por el lado colonizador, en la península ibérica, la creación de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas trajo grandes ventajas a la corona española. Con el apoyo vasco, la corona española logró canalizar todo el comercio a través de la península ibérica, y combatir de forma efectiva el contrabando de cacao y de tabaco. En aquellos tiempos, a cambio del monopolio comercial, la Compañía Guipuzcoana estaba autorizada a enviar dos buques al año a la colonia venezolana para el intercambio comercial. Además, la compañía tenía la obligación de mantener dos buques de guerra adicionales en las costas venezolanas para luchar contra los contrabandistas. Los capitanes de estos buques de guerra recibieron la "patente de corso", que les permitía confiscar la mercancía de los contrabandistas para su propio peculio. La compañía logró incrementar sustancialmente los envíos de cacao a la península ibérica, simplemente evitando el desvío de la mercancía a otros países como Inglaterra y Holanda. Gracias a la Guipuzcoana, la península ibérica disfrutó bajos precios en el cacao y en otros bienes producidos por la colonia venezolana, por muchos años.

Sin embargo, por el lado criollo, en la colonia venezolana, la creación de la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas, socavó los intereses de los criollos de múltiples formas. Por una parte, interrumpió el buen desarrollo y el control de las actividades económicas criollas. El contrabando debilitaba a la corona española, pero no a los criollos, que más bien se beneficiaban del libre intercambio comercial con países como Inglaterra y Holanda. Al impedir el contrabando, la Guipuzcoana disminuyó sustancialmente el beneficio a los criollos. Además, bajó los precios de los productos venezolanos unilateralmente, incluyendo el cacao. También practicaba el trueque, pagando los productos venezolanos con mercancía europea sobrevalorada. La Guipuzcoana les tumbó el negocio a los mayoristas criollos, y aplicó métodos arbitrarios en el comercio y en la selección de sus catálogos de productos, lo que generó un desabastecimiento crónico en los comercios detallistas de la colonia.

En el marco del pensamiento sistémico, el sistema social de la colonia comprende una sociedad colonizadora y una sociedad colonizada. Estas sociedades interactúan a través de mecanismos monopólicos como la Guipuzcoana. Esta interacción maximiza los beneficios de los colonizadores en detrimento de los colonizados. La Real Compañía Guipuzcoana de Caracas se erigió en sus tiempos, sin ambages, como el clásico elemento que define el arquetipo del sistema colonial.

Curiosa y lamentablemente, podemos identificar ese arquetipo del sistema colonial en lo que este régimen ha insistido en llamar el socialismo del siglo XXI. En estos tiempos, los cubanos son la nueva sociedad colonizadora, y los venezolanos somos los colonizados. Venezuela se erige nuevamente en colonia, con la venia y el impulso de la cúpula cívico militar chavista que detenta el poder. La interacción entre ambas sociedades se realiza a través de una infinidad de convenios firmados a lo largo de 15 años de régimen chavista. Tenemos el muy conocido apoyo de los cubanos en infinidad de responsabilidades claves de la sociedad venezolana. Algunos autores afirman que, bajo este esquema, un cubano en Venezuela nos cuesta a los venezolanos unos US$75.000 al año. Además, compramos suministros esenciales para los venezolanos, vía intermediación cubana. También exportamos parte de nuestro petróleo a través de la isla. Hemos convertido a Cuba en país exportador de petróleo.

Cada día más, los cubanos se abrogan para sí, el monopolio del comercio entre Venezuela y el resto del mundo. Somos obligados al trueque de petróleo por mercancía sobrevalorada, para beneficio de la sociedad colonizadora. Además, vivimos la escasez crónica que se deriva de los esquemas de intermediación comercial cubanos. En estos tiempos modernos, la intermediación comercial alcanza incluso la compra-venta de nuestras divisas. Los venezolanos hemos permitido que se convierta a Cuba en la nueva Guipuzcoana.
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