La política exterior del Presidente Obama durante este primer período en la Oficina Oval ha decepcionado a quienes en los Estados Unidos creemos que el rol de nuestra nación en el mundo debería permanecer firme junto a nuestros aliados y contra nuestros enemigos.
Esta Administración ha hecho concesiones tras concesiones y apertura tras apertura a países como Cuba, Rusia e Irán sin recibir nada a cambio. Por el contrario la vacilación de la Administración para vetar la semana pasada una resolución anti-Israel en las Naciones Unidas continuó el mismo patrón de no demostrar un compromiso con nuestros aliados más firmes.
Yo creo que nuestra política exterior debería tomar una muy diferente dirección: Estados Unidos debería aislar y responsabilizar a nuestros enemigos, al tiempo que fortalecemos y apoyamos a nuestros aliados. Consideremos el Medio Oriente. En lugar de confiar que las ventajas concedidas al régimen iraní persuadirán a los asesinos de Teherán a abandonar su programa de armas nucleares y su apoyo a los extremistas, yo creo que Estados Unidos debe imponer las mayores sanciones posibles contra Irán para forzarlos a cambiar su comportamiento. Y el apoyo a nuestro aliado más fuerte en la región, Israel, debe se inequívoco.
La política de Estados Unidos hacia Latino-América también necesita de una seria re-evaluación. Tiranos como Hugo Chávez y sus cómplices del ALBA, han expandido su autoridad, atacado a la democracia, y persiguen eliminar toda libre oposición. Sin embargo, la respuesta de la Administración ha sido la de callar, y, peor, aumentar las concesiones al régimen de Castro en Cuba. Por otro lado, la Administración ha fallado al negar su apoyo a los tratados de libre comercio con Colombia y Panamá que crearían oportunidades de empleo lo que demuestra que no ha sido fuerte nuestro apoyo a los aliados democráticos en la región.
También es preocupante la nueva política de la Administración Obama hacia Rusia. Rusia ha pedido y, recibido, mayores concesiones sobre los misiles defensivos de Estados Unidos, reducciones de armas nucleares, cooperación nuclear y otras. ¿Y qué recibimos a cambio? El Kremlin obstaculiza nuestros esfuerzos para imponer sanciones sobre Irán y ha continuado vendiendo materiales peligrosos y tecnologías a regímenes corruptos.
Como Presidenta del Comité de Asuntos Exteriores, yo trabajaré para combatir las amenazas a nuestra nación que representan los gobiernos corruptos y extremistas violentos. Me levantaré contra quienes persiguen destruir la libertad.
El agudo contraste entre lo que las naciones libres hacen por sus pueblos y por el mundo me recuerdan cada día lo importante que es seguir firmes en el lado correcto de la lucha.
Yo me esforzaré en hacer todo lo que pueda para aislar a los enemigos de los Estados Unidos al tiempo que valoraremos y fortaleceremos a nuestros aliados, sin pedir disculpas por hacerlo.