“Hay piedra suficiente y brazos de sobra para hacerle a cada familia cubana una
vivienda decorosa. Pero si seguimos esperando por los milagros del becerro de oro, pasarán
mil años y el problema estará igual. Por otra parte, las posibilidades de llevar corriente
eléctrica hasta el último rincón de la isla son hoy mayores que nunca”.
Los asentamientos marginales se incrementaron -en Cuba- en los últimos 20 años,
como consecuencia del crecimiento poblacional y la incapacidad congénita del socialismo
para generar soluciones a las necesidades propias del desarrollo humano; porque más allá
de la falta de voluntad, que es uno de los tantos demonios que rigen la conducta
de los programas sociales de las tiranías totalitarias, lo cierto es que la ideología -sobre
la que se levantan estos regímenes absurdos e innecesarios- es antinatural, y nada en
ellos alienta el amor y el respeto por la vida.
A partir del mes de Abril, el gobierno ha desatado una furiosa campaña de desalojos
en diferentes regiones del país (que aún carecen de servicio eléctrico), sin considerar
los profundos daños sicológicos y morales que le están causando a las numerosas
familias víctimas del atropello, y sobre todo a los niños, que por su naturaleza frágil son
los más vulnerables.
A la redacción de Hablemos Press -vía telefónica y personal- han llegado
Nuestro Centro de Información, siempre al servicio de la verdad y los derechos
humanos, comienza esta campaña con el propósito de informar y sensibilizar al pueblo
de Cuba y a la opinión pública internacional para que se sumen a nuestro clamor de
justicia por las víctimas del abuso.
También hemos decidido integrar el MOVIMIENTO DE LOS SIN CASA, propuesta presentada
en el 2006, a diferentes organismos, por Moisés Leonardo Rodríguez Valdés y Roberto
de Jesús Guerra Pérez.
