Por Ernesto Aquino Montes/ Hablemos Press.
La Habana.- El prisionero político Alexander Roberto
Fernández Rico, recluido en la prisión Combinado del Este,
denuncia el abandono de que es víctima por parte de las
autoridades sanitarias de la prisión.
Fernández Rico -parapléjico e invidente- afirmó, en
conversación telefónica con el Centro de Información
Hablemos Press, que los médicos del penal aseguran
desconocer las causas de sus padecimientos, y en
consecuencia, ignoran los posibles tratamientos que podrían
mejorar su deteriorado estado de salud.
Sin embargo, el empeoramiento de las condiciones carcelarias -ya de por sí
infrahumanas- que padece el prisionero, maximizan el daño físico y sicológico que
sufre, y el personal médico a cargo de velar por la salud de los reclusos podría
recomendar, como medida emergente, un régimen especial de internamiento que
procure algún alivio al reo.
En una ocasión, Fernández Rico fue confinado a una celda de castigo por haberse
declarado en huelga de hambre durante 13 días; sin embargo, según Rico, aquella
huelga fue impuesta por la circunstancias, porque “me pusieron en una compañía a
convivir con otros 36 reclusos.
Según asegura Rico, “en esa compañía, hay filtración de aguas albañales, ya que
en el piso superior hay rotura en las tuberías de desagüe de los inodoros”.
"El agua contaminada con excremento está por todo el piso de la compañía, y
ese inconveniente me limita cuando tengo que trasladarme en mi sillón de ruedas
hacia el baño para hacer mis necesidades; por ese motivo me vi forzado a
permanecer en huelga de hambre por espacio de 13 días; para no verme obligado
a defecar”.
Alexander Roberto, ha denunciado ante la máxima jefatura de la prisión Combinado
del Este, los abusos de autoridad y otras corrupciones por parte del segundo jefe
de unidad Andrés Ramírez y la jefa del puesto médico la teniente Mercedes, a
quienes responsabiliza directamente por la seguridad de su vida.