Por Calixto Ramón Martínez Arias/ Hablemos Press.
La Habana, 12 de Febrero.- El prisionero Jorge Luis González
Pérez sufre las consecuencias de la indiferencia que
muestran los funcionarios del orden interior con los reos que
presentan problemas de salud, en la prisión Combinado del
Este, y de la incapacidad del personal médico que labora
dentro del penal.
“Mira en las condiciones que me dejaron los médicos”, -dijo
González Pérez, en la mañana del pasado domingo, mientras
mostraba una parte del cuerpo que parecía haber sufrido
una parálisis.
Según González Pérez, de 52 años, quien se encuentra recluido en el piso tercero
del edificio número 3, en la mañana del domingo 3 de febrero asistió al servicio médico
donde recibió una dosis de medicamento que le ocasionó los síntomas que padece.
“Desde entonces, estoy pidiendo que me lleven al hospital, y los funcionarios hacen
caso omiso”, -afirmó González.
Varios reos de su compañía afirmaron la difícil situación que está viviendo González
debido a que apenas puede caminar.
Hechos como éste, conllevan a los reclusos a prestar ayuda, frecuentemente,
a González Pérez, quien en más de una ocasión se ha caído cuando por necesidad
ha tenido que desplazarse sin ayuda.
