Por Bárbara Daineris Pérez.
Desde el pasado 30 de Octubre, en la prisión Kilo 8, Camagüey, varios prisioneros se plantaron en huelga de hambre porque las autoridades carcelarias no le prestan atención médica, y el suministro de alimentos que debe realizarse cada 6 meses tiene prolongados retrasos.
Alesqui Calderín Acosta, uno de los reclusos de ese centro penitenciario, informó que “estamos en huelga de hambre después que nos trasladaron para celdas de castigo -un nivel mayor de torturas-, por reclamar que los espacios de entretenimiento son muy pequeños y deficientes, como la sala de televisión”.
Pedro Alfonso Valdés, otro de los prisioneros, explicó: “Entre las represalias que las autoridades carcelarias toman contra nosotros están la suspensión del agua y la retirada de los colchones por tiempo indefinido. Cada vez que toman una nueva medida es para hacerle más difícil la vida a los reclusos; no les basta con las sanciones que nos imponen”.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana