Tres de los agentes que secuestraron y golpearon a Roberto de Jesús
Guerra y a Gerardo Younel Avila también atropellaron a las Damas
de Blanco, el 24 de septiembre del 2012.
Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press. La Habana, 31 de octubre de 2012.
Sr. general Raúl Castro:
Compete a Ud. directamente la conservación del orden
en Cuba, por ello, y aunque parece imposible no
esté informado, me dirijo a Ud. sobre alteraciones
del orden ejecutadas por policías por disposiciones
de mandos superiores (incluso la Asamblea Nacional del Poder Popular
quien con su unanimidad típica aprobó las Brigadas de Respuesta
Rápida, contradiciendo lo legislado en el Código Penal vigente
sobre agresión, coacción, escándalo público y otros delitos que autoriza
a las BRR).
Hace años escribí al entonces comandante en jefe Fidel Castro con la
misma solicitud de investigar la condición criminal de sus
supuestos partidarios: Viciosos, estafadores, boliteros, delincuentes
de barrio y hasta enfermos mentales que la Seguridad del Estado llevó
a un "mitin de repudio" contra el Dr. Darsi Ferret, a quien agredieron.
Fui desoído, pero Ud. puede investigar lo que escribí entonces sobre
esas personas y según mi derecho constitucional de petición, de
esa constitución que violan los encargados de aplicarla, le pido eso y
que investigue e impida continúen los siguientes hechos:
Han aumentado los actos de violencia contra la población,
opositores pacíficos y prensa independiente por parte de miembros
de la policía; ya es típico que los policías agredan y luego levanten
falso testimonio de que fueron agredidos y amenacen al maltratado
con acusarlo, o lo acusen, de "delito de desacato" o de "atentado".
En nuestra historia proclive a la dictadura, por conceptos de
hombría y respeto propios hasta de los represores más canallas,
nunca la policía vejó a las mujeres, excepto bajo las presidencias
del general Gerardo Machado (1925-1933) y la de Usted.
Las vejaciones a las Damas de Blanco igualan a las de "la Porra" del
tirano Gerardo Machado contra las mujeres que entonces
protestaban, hiriéndolas en su pudor femenino individuos de la
policía política o llevados por ella a actos convocados y supervisados
por esa policía.
La diferencia consiste en que la Porra femenina de Machado
estaba integrada por mujeres de la peor calaña, jamás por hombres, y
la de hoy emplea a mujeres pero también a individuos de sexo
masculino contra el pudor de las Damas.
Otra similitud de las Brigadas de Respuesta
Rápida con la Porra machadista es el eludir
las autoridades la responsabilidad con
declaraciones (que nadie cree) de que los
agresores son el pueblo indignado que
apoya al gobierno espontáneamente y no
turbas movilizadas por el Gobierno mismo.
Declaraciones explicables de parte del
también revolucionario y patriota general Gerardo Machado que
aparentaba no ser responsable e inexplicables por parte del actual
gobierno porque creó, legisló la creación y moviliza con citación
policial y transporte estatal a los porristas de hoy.
En 1952, cuando el grupo que hoy gobierna se sintió con derecho
a la insurrección contra la dictadura del general Fulgencio Batista
los agentes de éste, que luego cometieron crímenes, jamás
desnudaron a una mujer en la calle o llevaron una comparsa ante la
casa en que rememoraban un aniversario de muerte, como si ha
hecho la Seguridad del Estado de Ud.
En 1952 había policías que cometían atropellos, pero existían tribunales
con independencia ante los cuales podían las victimas acusar a
sus abusadores. Hoy el policía que atropella es impune.
Por el modus operandi de pegar y acto seguido acusar falsamente
a la víctima de "delito de desacato" o "de atentado" contra el policía,
está preso injustamente y amenazado de un juicio sin garantías
procesales el periodista independiente Calixto Ramón Martínez; su
verdadero "delito" fue investigar las causas del mal estado de
varias toneladas de medicamentos que se echaron a perder en el
Aeropuerto Internacional José Martí donados por la OMS a su gobierno.
Esta prisión es parte de la represión contra periodistas
de Hablemos Press; pues días antes, el 11 de septiembre,
otros periodistas de esa agencia fueron arrestados ilegalmente, en
forma de secuestro, y los golpearon cuando ya estaban esposados
en el piso, entre ellos a Roberto de Jesús Guerra y Gerardo Younel.
Del agente que más se ensañó en
golpearlo mientras estaba esposado tengo
pésimas referencias desde antes del hecho
porque es vecino de mi barrio habanero, de
Santos Suárez. Se trata de Herminio
Álvarez Sánchez, vecino de Santa Emilia
# 70 (aunque el número no es visible)
esquina a San Indalecio.
Puesto que el discurso gubernamental es invariable sobre la alta
moral de sus militares y partidarios y el humanismo de la Revolución,
Ud. está interesado en que no sean servidores suyos con carnet -o
permiso- policial individuos inmorales y violentos, a menos que aliente
esas cualidades en los defensores de "la Revolución más humana
de la Historia".
Si en la carta a Fidel Castro le pedí investigara las tachas morales
de los "revolucionarios" agresores del Dr. Darsi Ferret, cuyas
direcciones y referencias le di entonces, ahora le expongo a
Ud. las referencias sobre este policía para que verifique si es
verdadera la opinión pública.
Por descontado, los vecinos jamás se atreverán a declarar contra
este agente, excepto que se sientan muy protegidos por las
autoridades.
Y lo hago responsable a Ud. de la integridad de estos vecinos y de
la mía respecto a posibles represalias de Heriberto Álvarez, en caso
de que, en lugar de investigarlo, las autoridades lo apañen por porrista
de la policía y por ser el funcionario del Comité de Defensa de la
Revolución a quien consultan para ese tipo de investigaciones.
No puedo dar fe de los hechos, pero si del estado de opinión entre
sus vecinos, informes que creo ciertos porque falsear la verdad
no los beneficia en nada y comentar sobre este hombre los pone en
peligro, y porque de ser calumnias no se explicaría un mal estado de
opinión tan general sobre él.
Además sí consta la agresión de Álvarez contra Roberto de Jesús
Guerra esposado e inerme y quien obra así es capaz de
otras malas acciones:
Heriberto Álvarez Sánchez, de raza negra, alto, mediana edad,
según voz pública es un… (los vecinos lo definen con un
calificativo insultante equivalente a persona dañina) perteneció o
pertenece a la Seguridad del Estado o al Departamento
Técnico de Investigaciones, luego lo vieron de custodio (CVP) y
por ello suponen que pudo ser rebajado en la policía por alguna falta
o que pasó a trabajar encubierto.
De hecho lo movilizó la Seguridad del Estado para el mencionado
secuestro y golpes a los periodistas. También participa en actos de
repudio y golpizas a las Damas de Blanco.
Preside u ocupa cargo en el Comité de Defensa de la Revolución
de su cuadra, en el portal de su casa tiene el mural de ese comité.
Hosco, entra y sale sin saludar. Una vez le ladró el perro de un
vecino, amenazó a la mujer del vecino: "Te lo voy a matar un día" y
tiempo después el perro murió envenenado.
Enviudó recientemente de Aida Rosa, quien falleció de cáncer, y
durante esa etapa de enfermedad la infidelidad conyugal de Álvarez
en el mismo seno del hogar de su mujer trascendió con escándalo.
Vive con dos hijos adolescentes con buena reputación. Y cada noche
pasea por el parque su perro doberman sin correa ni bozal.
Un revolucionario típico de la porra actual.
¿Cuál "cambio de todo lo que debe ser cambiado" podemos esperar
del gobierno de Ud. si la policía reprime al margen de la Ley, contra
las leyes aprobadas por el mismo gobierno, y empleando como
agentes o instrumentos de éstos a abusadores, bajunos hasta
en sus relaciones familiares y con sus vecinos?
De tanta persona honrada que en el pasado simpatizó de buena fé
con la revolución, creyó en el futuro luminoso y de progreso
falsamente prometido y la hizo posible, ¿sólo le quedan ahora este
tipo de individuos para "salvar la Revolución"?
Disuelva las Brigadas de Respuesta Rápida, para cerrar ese vergonzoso capitulo que reedita a la Porra de Machado y al Cuerpo de Voluntarios español, deje la represión a la autoridad según leyes que no violen derechos, en lugar de enmascararla con esas turbas organizadas para ello y que a nadie engañan.
Así mostrará que todavía cree en lo que llama Revolución.
Si para conservar el poder necesita de estos métodos e individuos fascistas, ofender mujeres en la calle o ante el hogar donde se reúnen, golpear a esposados, continuar diciendo que la economía de la cual se adueñaron próspera y que arruinaron mejorará mañana, le pido en
nombre de los que antaño dieron su sangre por un ideal revolucionario
que tenga Ud. la dignidad de reconocer difunta a la revolución y de
llamar al dialogo nacional y renunciar.
Ciudadano Jaime Leygonier Fernández.
Vecino de Zapotes # 113, Santos Suárez, La Habana, c. p. 10 500, zona postal 5