Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
por Luis Felipe Rojas
Mientras en varias partes del mundo se hacían votos por la Declaración Universal de Derechos Humanos Cuba ponía otra vez la nota negra. Comenzaron el jueves día 9 con golpes, actos de repudio y acoso a las damas de Blanco que en la Habana hacían su ya habitual recorrido por las arterias capitalinas.En todo el país hubo detenciones, cortes de servicio telefónico y acoso policial a las casas de los activistas. La primera mala noticia me entró en un mensaje de texto de Rolando Rodríguez Lobaina el viernes a las 7.00 am. A esa hora fueron detenidos él y su hermano Néstor. A Rolando lo dejaron en el cuartel del Parque 24 en de Guantánamo y a Néstor lo llevaron a operaciones policiales. Después cayeron Enyor Díaz Allen, Isael Poveda Silva, Jorge Corrales Ceballos, José Cano Fuentes y otros activistas más.
Desde Santiago de Cuba me llegaron reportes de que Idalmis Nuñez y Tania Montoya no fueron detenidas en la ciudad porque habían viajado a la capital a apoyar a las damas de blanco pero que allá también supieron de acoso, actos de repudio y malos ratos propinados por turbas amaestradas.
Más tarde recibí el recado desde Moa: Omar Wilson Estevez, Angis Sarrión Romero y tres activistas más cuyos nombres no alcancé a entender por los extraños ruidos en la comunicación telefónica, habían sido detenidos. En Velazco pueblecito cercano a Gibara también hubo la dosis represiva. Detuvieron a Jonas Avila y Rafael Leiva.
Bayamo reportó la detención de Yoandris Montoya Aviles y otro joven de nombre Ariel. No tengo aun los nombres de los detenidos en Banes y Antilla y tampoco me han podido explicar porqué a Néstor lo mantuvieron en el G-2 hasta el domingo 12 en que lo condujeron a la cárcel Provincial de Guantánamo sin hacerle un juicio ni una acusación formal.
No intenté viajar fuera de San Germán, conozco los métodos de vigilancia y control sobre mi persona y familia, igual conozco los personajes encargados del seguimiento. Pero pude saber, porque una vez liberados Jorge y Rolando, me lo contaron que en el parque Villalón los estudiantes y trabajadores sociales que llevó el gobierno intentaron ahogar el llamado de la Alianza Democrática Oriental a salir a las calles de la cuidad donde vivían cada uno de ellos a distribuir la Declaración Universal de Derechos Humanos y explicar la manera en que el gobierno y la policía cubana violan un documento firmado hace sesenta y dos años.
No sé por qué tanto miedo a la celebración ni a que las personas tuvieran en sus manos un papel donde dice entre otras:
Artículo 19.Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Artículo 20.. Toda persona tiene derecho a la libertad de reunión y de asociación pacíficas. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación