Los cancilleres de Cuba, Bruno Rodríguez, y de Venezuela, Nicolás Maduro, junto a otras autoridades de los dos países asistieron a la misa católica que ofició el Nuncio Apostólico en la isla, Bruno Musaro, y en la que también participó el Arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega.
En la homilía se elevaron oraciones y se hicieron rezos para pedir por la salud del presidente Chávez y por su rápida recuperación para que pueda incorporarse cuanto antes a sus funciones de Gobierno.
El propio Chávez informó este domingo, durante un programa especial divulgado por la televisión estatal de Venezuela, que el tumor que se le extrajo en una operación en La Habana el pasado 26 de febrero fue “una recurrencia” del cáncer diagnosticado en
junio del año pasado y además anunció que será sometido a tratamiento con radioterapia.
El gobernante venezolano, que llegó a la capital cubana el pasado día 24, dijo que la recuperación de esta nueva operación “es franca, es progresiva, es sostenida, rápida”.
Un nutrido de grupo de fieles y seguidores de Chávez abarrotó este domingo la nave central de la Catedral de La Habana, donde muchos de los asistentes al oficio religioso vestían camisetas rojas y chaquetas deportivas con los colores de la bandera de Venezuela.