La prensa china, en manos del Estado, confirmó que un monje budista murió, y otro resultó gravemente herido, luego de que ambos se inmolaran, el viernes.
Los dos incidentes tuvieron lugar en la región occidental de Tibet, Sichuán, tradicionalmente budista.
Un grupo de derechos humanos tibetano dijo que los hombres protestaban contra el dominio chino.
Los activistas afirman que, por lo menos, catorce personas se inmolaron, el año pasado, exigiendo que se ponga fin a la represión por parte de las fuerzas de seguridad chinas en el monstaerio de Kirti, en Sichuán, y en las áreas circundantes.