
Por Jorge A. Liriano Linares/ Hablemos
Press.
Camagüey.- Negar la asistencia médica
a los enfermos es una de las principales
causas de muerte en el interior de las
cárceles cubanas, donde cada año la
cifra de fallecidos, en circunstancias extrañas, va en aumento y
continúa siendo un secreto de estado, ocultado celosamente
por las autoridades gubernamentales.
En la prisión provincial Kilo 7, Camagüey, recibir asistencia médica no
es un derecho básico del ser humano; la negativa de asistencia médica,
por parte de los funcionarios del orden interno, es muy común; mucho
más en horario nocturno.
Cuando se interrumpe el sueño de los guardias se corre el riesgo
de ser golpeado salvajemente, o torturado en una celda de castigo,
sin lograr asistencia médica.
La negativa de asistencia médica, es la principal causa del índice
de autoagresión, que este primer semestre del año alcanzó la cifra
de 112 incidencias, según un informe oficial de los servicios de salud.
Negar asistencia médica trajo consigo -este mismo año- la pérdida
de 3 vidas humanas. Dos fallecimientos fueron por suicidio, y el tercero,
en circunstancias extrañas. Hasta el presente se desconoce el dictamen
de criminalística.
A todo esto, se suma el elevado saldo de sancionados que han
intentado quitarse la vida, ascendente a 24 casos. En este mismo
período de año, los resultados arrojan cifras alarmantes, que
ilustran la gravedad del problema, sin que se tomen las mínimas
medidas para superarlo.
Cabe preguntarse entonces: ¿Será este el sistema
penitenciario, profundamente humano, que tratan de venderle al
mundo los revolucionarios de la isla?