La Habana, 14 de abril.- El flujo de balseros cubanos que intentan llegar a los Cayos de la Florida,
en los Estados Unidos, va en aumento; mientras que la fuerte vigilancia por parte de los buques
guarda costas, los han obligado a crear nuevas rutas marítimas.
Daniel García, quien fue interceptado cuando se encontraba a 15 millas de Cayo Hueso -según
marcaba su GPS (sistema de posicionamiento global)-, y repatriado por el buque guardacostas norteamericano, afirma: “vivimos una odisea, pero valió la pena”.
García comentó “lo intentaré nuevamente, pero esta vez por una nueva ruta, pues toda esa parte
de Cayo Hueso está muy vigilada”.
“Cayo Tortuga” -continuó- “está un poco más alejado, pero sus aguas poco profundas nos ofrecen
una mayor ventaja, porque impide a los grandes buques alcanzarnos”.
Un grupo de personas, del capitalino municipio San Miguel del Padrón, se encuentra ultimando los
detalles de su ruta.
“Tenemos que intentarlo, porque a partir de mayo, y hasta el mes de junio, la mar está más calmada
y menos revuelta”, dijo uno de los san miguelinos.
Según Alexander Romero, “no sólo estamos utilizando las rutas de los cayos; también se han
creado nuevas rutas hacia Cancún (México), pero estas son muy peligrosas, debido a los
secuestros que ocurren, aunque no deja de ser una gran posibilidad”.
Un joven de la provincia de Pinar del Río, que pidió no ser identificado, asegura que “los precios
que están cobrando los patrones de las Cigarretas (lanchas rápidas), por dejarte en las costas
de Cancún, oscilan entre 1.000 y 1.500 dólares”.
“Algo muy tentador, si lo comparamos con los 10.000 dólares, que cobran por llevarte a los
Estados Unidos”, concluyó el joven.
El 14 de enero de este 2013, después de 53 años de restricción, entraron en vigor las nuevas
leyes migratorias dictadas por el gobierno de Raúl Castro, pero estas no han sido tan efectivas
como muchos esperaban, porque la burocracia no ha desaparecido.
Hablemos Press/ La Habana.