Por Jaime Leygonier/ Hablemos Press.
La Habana, 21 de Enero.- El gobierno cubano, continúa alquilando el servicio
de los médicos y técnicos de la salud que envía al extranjero.
En medio de las epidemias de cólera y dengue estas acciones debilitan aún
más el ya colapsado servicio de atención primaria a la población cubana,
según informaron fuentes médicas que pidieron no ser identificadas.
La directora municipal de la barriada de Lawton, en La Habana, obedeciendo una orientación
superior, ordenó la “Liberación” de un buen número de médicos, de ese municipio, para que
integraran un contingente destinado a Brasil.
El personal médico que queda en Cuba, recibe órdenes de continuar atendiendo a su población
ya excesiva de pacientes, sin que ese aumento excesivo de trabajo represente un mayor ingreso
salarial.
Los médicos que quedan son insuficientes para asumir la carga de trabajo de los que viajan, y
están disgustados por el agobio de los prolongados turnos de trabajo, lo que empeora la ya
deficiente atención a la población.
Pero así, es como el estado cumple los compromisos -contraídos con anterioridad a la aparición
e incremento del Cólera- con los países hacia donde envía estos especialistas de la salud, algo que
considera vital para su economía (recibe grandes sumas de dinero por los servicios que prestan los
médicos cubanos) y sus fines políticos.
El secretismo, que impide se conozca la explotación que el gobierno de Raúl Castro tiene con
el personal médico que envía al extranjero, también favorece el ocultamiento sobre el progreso
de la epidemia del Cólera dentro de la Isla.