El comentario llega poco antes del inicio el sábado del congreso del gobernante Partido Comunista, que examinará un plan de reformas económicas impulsadas por el presidente Raúl Castro para hacer sostenible el sistema socialista.
Unas 3.700 empresas estatales gestionan gran parte de la economía cubana, muchas de las cuales no son rentables.
"Atadas a decisiones que provenían de lejos y bajan muy lento (ministerios o institutos de rango ministerial), las empresas perdieron capacidad de reacción, movilidad", dijo el diario Granma, del gobernante Partido Comunista.
"Deslindar las responsabilidades de ambos, redundará en un fortalecimiento de sus misiones y de la institucionalidad", agregó.
En un extenso artículo, el periódico critica que muchas de las empresas estatales no consiguen ser creativas y esperan indicaciones del "organismo superior", debido en parte a que las instituciones del Estado suplieron por décadas sus funciones.
"En no pocos casos dejaron de vivir de sus ingresos (...) sin sentirse jamás bajo la presión real de ser competitivas o parecer, porque -estaban seguras- el presupuesto ampararía", agregó el diario.
Tras reemplazar en la presidencia a su hermano Fidel en el 2008, Castro comenzó una cruzada para sacar de la crisis a la economía socialista instalada poco después de la revolución de 1959.
Desde entonces emprendió, por ejemplo, una reforma en la agricultura que incluyó la entrega de tierras en usufructo, descentralizó la toma de decisiones, elevó los precios que paga a los productores y está permitiendo que los campesinos vendan libremente parte de sus cosechas.
El Gobierno está impulsando un plan de reformas económicas más amplio que aspira a recortar más de medio millón de empleos estatales y expandir el sector privado para reducir el rol del Estado en algunos sectores de la economía.
Entre las propuestas que se abordarán en el congreso figura un futuro Gobierno en que el "control de las gestión empresarial se basaría principalmente en un método económico-financiero en lugar de métodos administrativos" y en donde las empresas disfrutarán de una mayor autonomía para gestionar fondos y tomar decisiones.
Analistas locales sostienen que las reformas que deberán aprobar unos 1.000 delegados en el congreso del Partido Comunista, del 16 al 19 de abril, son pasos correctos pero aún dejan la mayor parte de la actividad económica en manos de un Estado que por años ha desempeñado una mala gestión.
Algunos opinan incluso que reformar la cultura gerencial tras años de paternalismo es el mayor desafío que enfrenta el plan de Castro para hacer sostenible el sistema.
"Las condiciones del presente no dan margen a mayores dilaciones: o las aguas toman su cauce o nos empujan al precipicio", advirtió el miércoles el periódico Granma.