Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El Museo Nacional muestra una celda de EE UU. ¿Por qué no, un calabozo de la terrible prisión de Kilo 8?
El Museo Nacional de Bellas Artes muestra la reproducción de un “hueco”, como llaman los presos de una cárcel estadounidense a sus celdas.
“No agradezcan el silencio” es el título de la exposición que el artista Alexis Leiva Machado, alias Kcho, dedica a los cinco espías cubanos en los EEUU.
Según Kcho, “el propósito de la muestra es reflejar el sadismo del sistema penitenciario norteamericano que ha castigado de forma inhumana a los luchadores antiterroristas de la Mayor de las Antillas”. A la inauguración asistieron, entre otros funcionarios, el Primer Vicepresidente Miguel Díaz-Canel.
Kcho muestra a los espías liberados, Fernando González Llort y René González Sehwerert, su instalación
“No es lo mismo que se cuente lo vivido, que cada quien lo viva, que lo sienta, aunque sea por tan breves minutos, el drama de vivir de ese modo”, aseguraba Fernando Gónzalez, uno de los 5 espías cubanos, ya liberado, presente en la exposición.
¿No sabe Kcho, que en Cuba, las celdas son infinitamente peores que las estadounidense que él, supuestamente, reproduce? En los calabozos de las prisiones de la Isla faltan el inodoro, el rollo de papel higiénico, el lavamanos, la meseta, el asiento, el espejo. Esos lujos no los tiene ninguna cárcel cubana.
Los “huecos” cubanos tienen –literalmente– un hueco por inodoro, por donde salen ratones, cucarachas. Son celdas húmedas, apestosas, infectadas de mosquitos. Muchas carecen de luz eléctrica. Un reo puede vivir en éllas no 17 meses, sino varios años seguidos.