Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
¿Quién convence a los generales de que la cultura no se administra como una bodega o un timbiriche?
Por: Luis Cino Álvarez
La Habana/ 11-4-2014
Alguna vez el Máximo Líder dijo que la cultura era el escudo de la nación. Este Congreso, como el del VI Congreso (en la foto) mostrará ese escudo lleno de melladuras y agujeros
No ha hecho falta que Miguel Barnet advierta que no es un congreso del Partido. Y ni hablar de glasnost o perestroika. A pesar de la alharaca y las poses de circunstancia de ciertos payasos que posan de contestatarios, bien poco se puede esperar del próximo VIII Congreso de la UNEAC.
En las plenarias provinciales previas al VIII Congreso se acordó “expresar el compromiso de los escritores y artistas con las transformaciones económicas y sociales derivadas de la implementación de los Lineamientos adoptados por el Congreso del Partido”. Eso, y declaraciones de solidaridad con el gobierno de Nicolás Maduro.
Dos presidentes, una política: Raúl Castro y su subordinado en la UNEAC, Miguel Barnet
En el congreso se pedirá más compromiso con la revolución, se exigirá el fin del “criminal bloqueo” y la libertad de “los tres héroes prisioneros del imperio” y luego, se hablará de lo planificado.Y si se habla un poco más, nadie dude que será “dentro de la revolución”.
Raúl Castro, Alicia Alonso, Miguel Barnet, los jóvenes deben seguir esperandoTotal, pensarán muchos de los delegados, ¿de qué vale hablar de los problemas, si en vez de solucionarse, cada vez se agravan más?
Alguna vez el Máximo Líder dijo que la cultura era el escudo de la nación. Este Congreso, como el anterior, mostrará ese escudo lleno de melladuras y agujeros.
En este congreso volverá a haber un SOS desesperado por más financiamiento para la gestión cultural. Pero estos tiempos de Lineamientos y reacomodos son el peor momento para ese tipo de peticiones. ¿Quién convence a esta elite de mandamases, ambiciosa e iletrada, de que la cultura no se administra como una finca, una bodega o un timbiriche?
Fuente: Cubanet.org